La marihuana ya ha comenzado a ser aceptada en algunos países como una alternativa medicinal para las personas que sufren de distintos tipos de dolores crónicos. Hasta ahora, han podido verse pacientes de cáncer, VIH y diferentes causantes de dolores de articulaciones y nervios dar testimonios de estarse beneficiando con el consumo de estos elementos.

Sin embargo, todo relacionado con las capacidades de la marihuana aún no se encuentra tan detallado. Por ello, este estudio recién publicado en el Journal of Drug Policy busca ahondar un poco más en los patrones de uso de la misma y los efectos a largo plazo que puede tener en aquellos que la utilizan como una medicina.

A mayor dolor, mayor consumo de cannabis

El estudio contó con una muestra de casi 300 pacientes que respondieron preguntas referentes a su consumo de marihuana medicinal y su estado de salud durante el último año. Asimismo, se les pidió que declararan el nivel de dolor que sentían, de forma que también se pudiera establecer una relación entre la magnitud de este y el consumo de cannabis.

Solo el 33% de la muestra declaró un dolor agudo, pero, justamente fueron estos los que por más de 60% reportaron consumir marihuana más de tres veces al día. Según sus propias respuestas, la calidad de sus salud había disminuido desde el último año y el dolor que sentían incluso había aumentado.

La marihuana no se relacionó directamente con los estados de salud

En efecto, quienes declararon tener un consumo más alto de la misma reportaron los niveles de dolor más elevados y la salud más deficiente. Sin embargo, ello no se pudo relacionar con la acción directa de la marihuana. Después de todo, una condición médica previa fue la que los llevó a buscar alivio en el cannabis medicinal.

Asimismo, los usuarios con dolores leves o medios que reportaron consumir cannabis diariamente (el 44% y el 24% respectivos de la muestra) no mostraron cambios en su estado de salud general luego de un año de utilizar la marihuana. Por lo que, al final, no fue posible encontrar una relación concluyente entre el uso del cannabis y los beneficios o perjuicios que este podría tener sobre el organismo.

Áun hay demasiados datos incompletos

La conclusión general del estudio es que, con la información actual, no se puede dar una respuesta rotunda con respecto a si la marihuana tiene un papel beneficioso desde el punto de vista medicinal. No obstante, tampoco se puede decir que sea perjudicial.

Lo que sí ha salido a la luz es que aún quedan muchos puntos por aclarar sobre la misma. Por ejemplo, otras investigaciones han sugerido que, las regulaciones sobre los medicamentos de marihuana son muy laxas y permiten que los mismos se manejen con concentraciones de THC mucho más altas de las necesarias

Un problema como este se deriva de la falta de conocimientos sobre el tema, lo que luego podría llevar a que las personas sufran problemas graves como el desarrollo de una adicción al compuesto o el arriesgarse a tener una sobredosis de este.

Sumado a esto, otras investigaciones han sugerido que la marihuana podría afectar cómo el cuerpo procesa otros elementos como los analgésicos. Por lo que, también es vital estudiar cómo esta reacciona ante otros medicamentos a la hora de intentar incluirla en un tratamiento.

Finalmente, los propios investigadores admiten que, antes de sacar conclusiones o llevar a la marihuana a un uso más regular, es imperante hacer nuevos estudios. Estos deberán enfocarse en temas como la composición de los medicamentos, sus posibles efectos secundarios, las normas regulatorias que deberán ir con ellos y los verdaderos motivos por los que los pacientes recurren a ellos.

Como se puede ver, aún queda una lista larga de incógnitas sobre la marihuana y sus propiedades medicinales. Por lo que, ahora es el turno de la ciencia para comenzar a responderlas.

Referencia:

The relationships between chronic pain and changes in health with cannabis consumption patterns: https://doi.org/10.1016/j.drugpo.2019.102657