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El pasado 1 de abril, la Organización Metereológica Mundial manifestó su preocupación acerca de cómo el COVID-19 podría afectar las predicciones del clima, observaciones y otros pronósticos, debido al cese de actividades de elementos marinos, terrestre y aéreos que aportan información importante para el análisis del comportamiento climático. En este sentido, un reporte reciente señala el impacto del COVID-19 con respecto al clima debido a las restricciones del tráfico aéreo.

De acuerdo con un informe reciente, los vuelos aéreos han disminuido drásticamente en un 89 por ciento, incluso mucho menos que los vistos después del 11 de septiembre en Estados Unidos y Europa, afectando la capacidad de predecir el clima o cualquier otro fenómeno, señalan los expertos.

Datos metereológicos de aviones comerciales

La OMM señala la importancia de los datos que comparten los aviones en los vuelos comerciales y su influencia en las predicciones climáticas, debido a que estos están vinculados con el Programa de Retransmisión de Datos Metereológicos de Aeronaves (AMDAR, por sus siglas en inglés).

Este programa permite recopilar los datos metereológicos necesarios a partir de sensores integrados en las aeronaves, estas observaciones se procesan, se ajustan a un formato para luego transmitirlas a las estaciones correspondientes en Tierra usando enlaces de radio o satélites.

“Más de 3.500 aviones comerciales normalmente proporcionan más de 250 millones de observaciones por año”, dijo aun portavoz de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica a Engadget. “A lo largo de la ruta de vuelo … estos aviones proporcionan presión, temperatura, velocidad y dirección del viento, y en algunos casos humedad”.

OMM

Sin embargo, debido al brote de coronavirus y el bloqueo de los vuelos comerciales, se ha producido una drástica reducción en el envío de estos reportes en varias partes del mundo, según informes.

Reducción de mediciones debido a restricciones aéreas

En la siguiente gráfica proporcionada por la Red de Servicios Meteorológicos Europeos, se observa que a finales de marzo se produjo una drástica reducción en la cantidad de mediciones en el continente.

Red de Servicios Meteorológicos Europeos (EUMETNET))

Asimismo, FlightRadar24, informó que el tráfico comercial disminuyó un 4,1 por ciento interanual en febrero, seguido de una caída interanual del 21,6 por ciento en marzo.

El representante de NOAA explica:

“Al 31 de marzo, la producción diaria de datos meteorológicos de los aviones comerciales de EE. UU. Ha disminuido a aproximadamente la mitad de los niveles normales”.

“aunque una disminución en estos datos críticos posiblemente impactará negativamente en la habilidad del modelo de pronóstico, no necesariamente se traduce en una reducción en la precisión del pronóstico ya que los meteorólogos del Servicio Meteorológico Nacional utilizan un conjunto completo de observaciones y orientación para producir un pronóstico real”.

La OMM señala que AMDAR provee cerca de 700,000 observaciones diarias de alta calidad de temperatura del aire, velocidad, dirección del viento y otros datos, permitiendo mediciones de turbulencia y humedad.

De manera que la reducción de estas observaciones afectará la calidad de los productos de predicciones, aunque se desconoce a qué nivel.

Lars Peter Riishojgaard, Director de la Sección del Sistema de Tierra del Departamento de Infraestructura de la OMM, cree que el impacto de perder esas observaciones aéreas seguirá siendo “relativamente modesto”. Sin embargo, explicó en un reciente comunicado de prensa, “a medida que la disminución en la disponibilidad de observaciones meteorológicas de los aviones continúa y se expande, puede que los pronósticos experimenten una pérdida gradual de fiabilidad”.

Si bien la pérdida de estas observaciones permitirá la reducción de confiabilidad de los datos, esto también podría afectar las previsiones relacionadas con el viento en altura.

Un estudio separado realizado en el Centro Europeo de Predicción Meteorológica de Medio Alcance (ECMWF, por sus siglas en inglés) determinó que eliminar los  datos proporcionados por los aviones, reduce la precisión en pronósticos, que actualmente ha generado una reducción de reportes del 65 por ciento.

Estas caídas llevaron a la ECMWF a recabar datos del satélite Aeolus desde enero, con radiosondeos extras que proporcionan valiosos registros de humedad y temperatura, no obstante, señalan que aún siguen errores importantes en las condiciones iniciales de viento.

Expertos señalan que es posible que el impacto se note en las próximas semanas debido a que cada vez se realizarán menos vuelos.