Los investigadores siguen indagando en las causas por las que el SARS-CoV-2, el nuevo coronavirus que causa COVID-19, causa la muerte en algunos pacientes que experimentan síntomas más severos, y la respuesta podría estar en la forma en que reacciona el sistema inmunitario ante la infección.

Un estudio previo advirtió que la nueva enfermedad puede causar lesión cardíaca en pacientes con hipertensión y enfermedades cardíacas preexistentes, y los investigadores atribuyeron dicho riesgo también a esta causa. Específicamente, a una reacción exagerada del sistema inmunitario conoida como “tormenta de citoquinas” y que explicaremos a continuación.

¿Qué es una “tormenta de citoquinas”?

Las citoquinas, también conocidas como citocinas, son proteínas que son liberadas de manera natural por el sistema inmunitario y que desencadenan una inflamación cuando el cuerpo es amenazado por una infección.

Nuestro cuerpo está dotado de defensas muy eficientes contra agentes patógenos exteriores, pero puede llegar a colapsar dependiendo de sus condiciones de salud y del microbio en cuestión.

Por ejemplo, cuando el SARS-CoV-2 ingresa a los pulmones, ya ha superado varias barreras previas, por lo que respuesta inmune empieza a ir a toda marcha, y empieza a liberar de manera descontrolada las citoquinas, la cual se conoce como tormenta de citoquinas o de hiperinflamación. Irónicamente, en lugar de proteger, esta respuesta puede matar al paciente.

Evidencia pasada

Cabe destacar que esta tormenta de hiperinflamación no es ningún hallazgo de la actual pandemia de COVID-19. El fenómeno se conoce desde hace al menos dos décadas, y de hecho se registró el brotes similares como el SARS entre 2002 y 2003 donde murieron 774 personas, y el de MERS en el que murieron 866 personas en 2012.

Los expertos también responsabilizaron esta hiperinflamación a la alta tasa de mortalidad de la gripe aviar H5N1 en 2005, e incluso en pandemias previas como la de gripe española ocurría a principios de siglo que mató a casi 50 millones de personas.

En el caso del COVID-19, se ha notado que la mayoría de las personas que han sido hospitalizadas por su causa ya han desarrollado la enfermedad al punto de neumonía, según la Organización Mundial de la Salud.

Con frecuencia, los síntomas emporan repentinamente alrededor de siete a 10 días después de que aparecen los primeros síntomas. Por lo que se creen que “un subgrupo de pacientes con COVID-19 grave podría tener un síndrome de tormenta de citoquinas” y esta podría ser la causa de muchas muertes.

¿Cómo detener la tormenta de citoquinas?

De modo que si esta respuesta inflamatoria exagerada es la causa de muchas de las complicaciones y muertes en medio de esta pandemia, abordarla de manera prudente podría salvar muchas vidas.

Sin embargo, no es tan fácil. Los médicos y científicos deberán ingeniárselas para apaciguar la tormenta de citoquinas sin que ello implique apagar al sistema inmunitario de los pacientes.

Por el momento, no hay una respuesta, pero el profesor de inmunología Stanley Perlman de la Universidad de Iowa ya ha descartado los corticosteroides (medicamentos antiinflamatorios convencionales), que son perjudiciales en estos casos.

Referencia:

The immune system overreaction that can be fatal. https://www.afp.com/en/news/826/immune-system-overreaction-can-be-fatal-doc-1qg2es1