Cuando a fines de febrero Lombardía y Véneto registraron los primeros casos locales de transmisión de coronavirus en Italia, las dos regiones rápidamente erigieron bloqueos de carreteras, estableciendo el primer bloqueo de Europa y un precedente para el resto del continente.

Desde entonces, las fortunas de las dos regiones vecinas, que tienen algunos de los sistemas de salud con mejores recursos en Europa, han divergido enormemente. En el último recuento oficial, Lombardía, con una población de 10 millones de personas superaba los 9.200 fallecidos y más de 52.000 casos, mientras que en Véneto, con una población de cerca de 5 millones, registraba 662 muertos y unos 11.000 casos confirmados.

Enfoques de gestión

Las trayectorias de estas dos regiones están siendo moldeadas por una variedad de factores, incluida la mayor densidad de población de Lombardía y un mayor número de casos cuando estalló la crisis.

Pero algunas diferencias notables tienen que ver con las decisiones que tomaron las autoridades sanitarias locales al inicio del ciclo, así como con los enfoques de gestión de crisis desarrollados durante las últimas semanas.

En Véneto, a la mayoría de los infectados se les indicó que se permanecieran en casa a menos que requirieran atención urgente.

Los niveles más altos de pruebas y rastreo en Véneto son la explicación más ampliamente citada de por qué la región ha logrado controlar su brote de manera más efectiva que sus vecinos, ya que permitieron identificar los casos de personas infectadas asintomáticas, los cuales fueron aislados.

Las autoridades de Véneto actuaron en contradicción con la orientación de la Organización Mundial de la Salud, que solo aconseja evaluar los casos sospechosos. Por consejo de los científicos de la región, Véneto ha realizado hasta la fecha (sábado 4 de abril) 133.289 pruebas, la segunda más alta en Italia después de las 141.877 pruebas realizadas en Lombardía, a pesar de tener la mitad de su población.

Siguiendo el ejemplo

Sin embargo, los expertos dicen que las pruebas masivas no son la única razón de la menor tasa de mortalidad. Para Giorgio Palù, uno de los principales virólogos de Europa y asesor científico del gobernador de Véneto, un factor crítico ha sido la cantidad de pacientes diagnosticados ingresados ​​en el hospital.

Las autoridades de Véneto, en contradicción con la orientación de la Organización Mundial de la Salud, implementaron un plan masivo de realización de pruebas de detección del coronavirus.

En Lombardía, el número de pacientes diagnosticados que fueron trasladados a hospitales para recibir tratamiento clínico al comienzo del brote fue de alrededor del 65 por ciento. Esto contrasta con el 20 por ciento de hospitalizaciones en Véneto, donde a la mayoría de los infectados se les indicó que se permanecieran en casa a menos que requirieran atención urgente.

Si bien el enfoque de Véneto no se distingue por los avances tecnológicos de Corea del Sur y Singapur, las autoridades regionales son cautelosamente optimistas de que sus esfuerzos están dando sus frutos.

Otras regiones como Campania, Emilia Romagna y Toscana decidieron seguir el ejemplo de Véneto y se comprometieron a aumentar la capacidad de diagnóstico. Del mismo modo, las autoridades de Lombardía decidieron reducir el umbral de la prueba para incluir casos levemente sintomáticos. Los resultados de estas medidas locales merecen observación en las próximas semanas.

Referencia: Managing the Pandemic: Lessons From Italy’s Veneto Region. Michele Zanini, 2020 https://bit.ly/2XdsY4O