El mundo en estos momentos se enfrenta a una situación que nadie se imaginaba. En cuestión de meses, el coronavirus se expandió por todo el globo y aún no hemos podido contenerlo apropiadamente.

Casi todas las naciones que se han visto afectadas no han dudado en comenzar a tomar medidas para evitar la propagación del virus. Entre estas, una de las más comunes ha sido la cuarentena, puesto que, esta ha sido históricamente una de las medidas más efectivas para luchar contra el contagio de enfermedades.

Sin embargo, mientras que por un lado esta resulta altamente beneficiosa, su implementación también implica frenar en seco las actividades de un país. Por lo que, puede llegar a tener repercusiones negativas en la economía y productividad del mismo.

Ahora que el tiempo pasa y la cuarentena sigue en pie, los países están tratando de buscar alternativas a través de las cuales continuar respetando la cuarentena y reanudar a la vez al menos algunas de sus actividades. Entre ellas, nos encontramos con importantes procesos políticos como lo son las elecciones. En su caso particular, solo se presentan dos opciones, retrasarlas –que podría ser un perjuicio para la vida política del país– o encontrar una nueva forma de llevarlas a cabo.

El voto virtual de nuevo sobre la mesa

En medio de toda esta situación, la posibilidad de que los sistemas electorales pasen a ser totalmente virtuales vuelve a surgir. Con esto, la forma de votar en el mundo podría cambiar para siempre.

Después de todo, implicaría que las votaciones comenzarían a ser virtuales, que las personas no tendrían que acudir a una sede para realizarlas y que, probablemente, todo el proceso podría llevarse a cabo desde un teléfono inteligente.

En efecto, esto puede presentar muchos retos, sobre todo en etapas preliminares. Sin embargo, no es la primera vez que la posibilidad surge y, de hecho, en algunas partes del mundo ya se han hecho intentos por comenzar a mudarse a este estilo.

Por ejemplo, hemos escuchado noticias de países como Rusia, Kenia y Tailandia que ya han iniciado algunos esfuerzos por llevar esta idea a la realidad en sus próximas elecciones. Sumado a ello, otras naciones como Japón ya usan este sistema para votaciones en programas sociales.

Asimismo, en lugares como Estados Unidos también podemos ver intenciones nacientes de saltar a este estilo de votaciones. Una muestra clara de ello es el interés de algunos partidos políticos, y también el de localidades como Denver y Virginia Occidental, en hacer de la votación online el sistema predilecto de sus procesos electorales.

¿Qué se necesita para mudarse a un sistema de votación virtual?

Por supuesto, una mudanza como esta no se trata de una tarea fácil. En parte este es el motivo por el que, incluso con los avances de la tecnología, el mundo aún no ha adoptado estos sistemas como base para los procesos electorales.

Pero, en realidad, no se trata del único motivo, existen también otros requisitos que los países deberían perseguir antes de pensar en realizar un cambio tan significativo como este. En primer lugar, es importante que se cuente con la posibilidad de llevar un registro público y fácilmente auditable de los votos (manteniendo la privacidad de los votantes) de forma que se puedan comprobar los resultados y evitar el fraude.

Para ello, una de las mejores herramientas en las que se puede pensar es el blockchain, sin embargo, incluso ahora, esta posibilidad aún genera dudas. Aun así, parece ser una alternativa lo suficientemente confiable como para que algunos de los países antes mencionados hayan comenzado a invertir en ella.

Como un segundo punto de importancia nos encontramos con el factor de la ciberseguridad, uno de los retos para la tecnología del 2020. Tal como lo mencionamos, no solo es importante que los votos queden debidamente registrados. De hecho, también es necesario que estos no puedan ser alterados y que tampoco se pueda revelar información de la persona que los ha emitido.

Finalmente, nos topamos con la necesidad de contar con una sociedad participativa y bien informada. Si se desea llevar a cabo un proceso electoral virtual, entonces es importante que los ciudadanos sepan manejar las tecnologías con las que se los va a enfrentar.

En estos casos, es importante que haya jornadas de capacitación e información al respecto. Para ello, la inteligencia artificial podría ser una gran aliada, si se usa de la manera correcta.

El caso de Canadá

Algunos países no tienen planteados procesos electorales para el inicio de este año, por lo que la cuarentena no parece afectarlos tanto en este ámbito. Sin embargo, hay otros que simplemente los tienen en puertas.

Un ejemplo claro de esto es Canadá, que tenía planteadas sus elecciones parlamentarias para este 20 de abril. Claramente, las medidas restrictivas de la cuarentena no permitirán que ello se lleve a cabo.

Por esto, se barajea la posibilidad que estas se manejen virtualmente. Al menos dentro del espacio del Parlamento, se manejan todas las condiciones antes nombradas, por lo que, se trata de una posibilidad alcanzable el realizar las elecciones de forma virtual.

Sin embargo, por ahora esto se mantiene solo como una idea, ya que las partes más conservadoras se niegan a realizar este cambio. Aseguran que, a menos que las reuniones del Parlamento deban suspenderse hasta después de mediados de este año, no es necesario pasar a las plataformas virtuales.

Por lo que, al menos hasta ahora, no parece que el país canadiense se esté preparando para ser un pionero en el mundo de las elecciones virtuales. No obstante, en poco tiempo, si el panorama con el COVID-19 no cambia, las cosas podrían ser diferentes, y no solo para Canadá.