Tiger King es una nueva docuserie de Netflix que muestra a los espectadores un aspecto muy peculiar de los Estados Unidos: cualquier persona puede tener un animal exótico en su casa. Y esto, a pesar de muchas veces estar asociado a nobleza y amor por los animales, no necesariamente es bueno.

El tema de la protección de los animales es en realidad bastante polémico porque a veces salvarlos implica sacarlos de su hábitat y mantenerlos en cautiverio, ya sea para sanarlos o evitar que sean asesinados por cazadores, y de esta forma, permitir que se reproduzcan y mantener su especie.

El problema es que muchas personas usan este “objetivo” como excusa para justificar la presencia del animal en su hogar, refugio o zoológico, cuando en realidad la intención es obtener dinero a costa de su atractivo, o simplemente satisfacer un deseo personal de protección o colección.

Tiger King de Netflix saca a flote estos y muchos otros aspectos exponiendo la disputa entre personas excéntricos como Joe Exotic, dueño del zoológico Greater Wynnewood Exotic Animal Park, y Carole Baskin, propietaria del santuario animal Big Cat Rescue, quien lo acusó de abusar y explotar a los animales salvajes.

Sin embargo, Allison Skidmore, una candidata a Ph.D en la Universidad de California, Santa Cruz, y también estudiosa del tráfico de vida silvestre, considera que el documental no destaca la grave problemática detrás del hábito de comprar, vender y coleccionar tigres en los Estados Unidos, y ha revelado datos importantes para complementar los suministrados en la docuserie.

Tigres genéricos

Cuando se le preguntó cuántos tigres se encuentran cautivos en Estados Unidos, Skidmore respondió que “desafortunadamente no hay una respuesta directa”. La gran mayoría de los tigres cautivos son híbridos cruzados que no pueden identificarse como miembros de las seis subespecies existentes: el tigre de Bengala, el tigre de Amur, el tigre del sur de China, el tigre de Sumatra, el tigre de Indochina y el tigre de Malasia. En vista de ello, los tigres cautivos híbridos han sido clasificados como tigres genéricos.

Más tigres cautivos que en la naturaleza

En cuanto a la cantidad, menos del 5 por ciento, que sería menor de 350 de estos tigres, están registrados en la Asociación de Zoológicos y Acuarios, una organización sin fines de lucro que se encarga de la acreditación en los EE.UU.

El resto de los tigres son propiedad privada. Es decir, no pertenecen a una de las 236 instituciones que han sido acreditadas por la Asociación de Zoológicos y Acuarios. Y precisamente en esta mayoría entran los tigres genéricos, que son estimados en alrededor de 10,000.

Esto nos deja una realidad difícil de creer: las estimaciones actuales indican que la población mundial de tigres cautivos asciende a 25,000, mientras que hay menos de 4,000 tigres en la naturaleza, mucho menos que hace un siglo.

¿Es fácil comprar tigres en Estados Unidos?

Estados Unidos tienen una gran cantidad de leyes sobre la propiedad de tigres, las cuales han sido tachadas de “complicadas y vagas” por Skidmore. Sin embargo, existe la Ley de especies en peligro de extinción y la Convención sobre el comercio internacional de especies de flora y fauna silvestres en peligro de extinción, la cual impide importar tigres de la naturaleza.

Esto quiere decir que todos los tigres en los Estados Unidos nacen en cautiverio y se encuentran en zoológicos, santuarios, carnavales, parques de vida silvestre, exhibiciones y hogares privados que no están autorizados por la Asociación de Zoológicos y Acuarios.

De modo que hay muchas formas en que los tigres pueden cambiar de manos en EE.UU.: desde mercados en línea hasta subastas de animales exóticos, y no son necesariamente costosos. Skidmore dice que “se pueden comprar por tan solo US$ 800 a US$ 2,000 por un cachorro y de US$ 200 a US$ 500 por un adulto , que es menos costoso que muchos cachorros de raza pura”.

“Sin embargo, no existen estatutos o reglamentos federales que prohíban expresamente la propiedad privada de los tigres. Las jurisdicciones estatales y locales han recibido esta autoridad, y algunas pasan prohibiciones o requieren permisos . Treinta y dos estados tienen prohibiciones o prohibiciones parciales, y 14 estados permiten la propiedad con una licencia o permiso simple. Cuatro estados, Alabama, Wisconsin, Carolina del Norte y Nevada, no tienen ninguna forma de supervisión o regulación”.

¿En realidad están en cautiverio para protegerlos?

Como mencionamos al principio, con frecuencia algunos “cuidadores de animales” tapan su intención de lucrarse a partir del cautiverio de tigres con el argumento de que su objetivo es cuidarlos y protegerlos de la caza.

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Los tigres cachorros son muy lucrativos, sin embargo, su destino después de hacerse adultos y perder su valor es bastante incierto.

Sin embargo, Skidmore es más realista y consciente al respecto. “Algunos lo ven como una empresa comercial, mientras que otros afirman que les importa la conservación. Considero que la última razón no es sincera”, señala.

Y es que se trata de un negocio muy lucrativo, sobre todo cuando están cachorros. La Ley de Bienestar Animal permite que las personas los acaricien entre las 8 y doce semanas de edad, por lo cual las personas puede pagar desde US$ 100 a US$ 700, lo cual podría incluir también alimentarlos con biberón o una fotografía con ellos.

Muchas instalaciones se promocionan como refugios o santuarios de vida silvestre, alegando que con sus prácticas están contribuyendo a la supervivencia de un animal en peligro de extinción. Sin embargo, la realidad es que estos nunca son llevados a la vida salvaje.

“La realidad es que ningún tigre cautivo ha sido liberado en la naturaleza, por lo que no es que estas instalaciones puedan aumentar las poblaciones silvestres. Un verdadero santuario o refugio debe tener una estricta política de no reproducción o manejo, y debe tener programas educativos dedicados a promover la conservación”.

Con esta cara de la moneda, las visitas a las zoológicos y santuarios de animales parecen más bien una colaboración con un negocio cruel.. ¿Pero cuántas personas son conscientes de ello en EE.UU. y el mundo?

Referencia:

‘Tiger King’ and America’s captive tiger problem. https://theconversation.com/tiger-king-and-americas-captive-tiger-problem-135279