Seguro al menos uno de nuestros lectores habrá tenido un ataque de tos seca en el último mes, o bien otro síntoma de infección como la fiebre. Ambos son característicos del COVID-19, la enfermedad que ha dejado al mundo anonadado este 2020.

Y aunque es altamente contagiosa y sus síntomas se pueden confundir con los del resfriado común, muchos podrían haber experimentado uno o varios síntomas sin estar infectado realmente con ninguno de los dos.

Y es que en este tipo de situaciones, la incertidumbre y el miedo a contagiarse ciertamente pueden hacer que algunas personas somaticen los síntomas y crean que están infectados cuando en realidad no es así.

¿Qué es la somatización?

Esto ha sido confirmado por Emiliano Villavicencio, psicólogo y jefe de posgrado de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la Universidad de La Salle en Ciudad de México, quien ha definido la somatización como un proceso en el que se manifiestan síntomas físicos a partir de un problema psicológico.

Estos pueden llegar a ser tan reales que pueden llegar a confundir a las personas a tal punto que terminan creyendo que han contraído la enfermedad cuando no necesariamente es así. En el caso particular de la somatización, el cuadro clínico no se origina por la presencia de un virus, sino por un estado de ansiedad y preocupación.

“En la somatización, si el paciente cree que le duele la cabeza, es porque realmente le duele, solo que la explicación de este dolor es psicológica”, explica Villavicencio.

Somatización e hiponcondría

En este punto, es necesario diferenciar la somatización de enfermedades de la hipocondría. La primera es claramente influenciada por el contexto o el ambiente en que se encuentre el paciente, mientras que la segunda puede ocurrir sin necesidad de dicho escenario.

El Sistema Nacional de Salud de Reino Unido define la hipocondría como el miedo excesivo a enfermar, que en ocasiones puede llegar a dominar la vida diaria.

“La diferencia entre una persona hipocondríaca y un paciente que manifieste signos psicosomáticos se debe a la influencia de un factor ambiental. El hipocondríaco no necesita de ese elemento externo, en este caso la emergencia sanitaria, para desarrollar ansiedad y experimentar los síntomas de una enfermedad”, aclara el especialista.

En la situación, el miedo a la emergencia sanitaria ocasionada por la propagación masiva de un nuevo coronavirus nunca antes descrito puede originar los síntomas de la enfermedad en algunas personas. Esto en particular puede ser estimulado por un tiempo histórico en el que nos sobreexponemos a las noticias.

Detectar motivos físicos y psicológicos de los síntomas

Es por ello que, ante situaciones de este tipo, lo primordial es descartar cualquier causa física que pudiera estar motivando este tipo de síntomas. De descartarlas, entonces se procede a buscar un motivo psicológico, que como ya dijimos, suele ser la sobreexposición a las noticias sobre el coronavirus.

“Una persona sobreexpuesta es fácil que construya fantasías catastróficas, distorsione la realidad y produzca un estado psicosomático. Desde las ideas y las fantasías se puede entorpecer la atención médica de los países”, advierte el especialista.

He allí la importancia de escoger con cuidado el contenido que se lee y se comparte por las redes sociales, además de guardar la calma y apegarse al cumplimiento de las medidas preventivas: lavarse las manos, el uso de mascarillas y el distanciamiento social.

Referencia:

Coronavirus y somatización: “Es normal sentir todos los síntomas del coronavirus sin haberse infectado”. https://www.bbc.com/mundo/noticias-52095304