Los macrófagos son un tipo de células del sistema inmune cuya función principal es actuar como centinelas en el cuerpo, defendiéndolo contra los patógenos y las lesiones. Además, este tipo de células es decisivo para mantener la homeostasis y el funcionamiento equilibrado y estable de los sistemas del cuerpo, al eliminar los desechos de reparación de tejidos.

Estas células son heterogéneas y derivan de dos linajes principales: los macrófagos residentes en los tejidos, que surgen principalmente de precursores embrionarios, y los macrófagos derivados de la sangre, que se encuentran principalmente en los tejidos dañados.

Identidad y expansión

En un reciente estudio, un equipo de investigación conformado por científicos del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC) y del Hospital Mount Sinaí de Nueva York descubrió un nuevo mecanismo molecular mediado por receptores nucleares que determina la identidad y la expansión de los macrófagos.

El mecanismo descubierto afecta específicamente a los macrófagos residentes en las cavidades serosas, las cavidades rodeadas de membrana que encierran y protegen muchos órganos.

Los investigadores evidenciaron que los macrófagos peritoneales pueden infiltrarse en tumores de ovario y apoyar el crecimiento tumoral.

El hallazgo podría tener implicaciones importantes para el tratamiento de enfermedades que afectan las cavidades serosas y los órganos que contienen, incluidos muchos tipos de cáncer e infarto de miocardio.

Hay tres membranas serosas: el peritoneo, que cubre la cavidad abdominal; la pleura, que rodea los pulmones; y el pericardio, que cubre el corazón. Investigaciones previas han demostrado que los macrófagos que residen en estos tejidos pueden infiltrarse en órganos lesionados generando una respuesta de reparación rápida que es independiente de los macrófagos derivados de la sangre.

Apoyar el crecimiento tumoral

El estudio evidenció que la expansión de los macrófagos peritoneales después del nacimiento y su mantenimiento durante la vida adulta están controlados por el receptor retinoide X (RXR), un miembro de la familia de receptores nucleares.

Al controlar su proliferación, el equipo de investigación demostró que se requiere del RXR para establecer una población de macrófagos en las cavidades serosas de los ratones recién nacidos.

Los macrófagos son un tipo de células del sistema inmune cuya función principal es actuar como centinelas en el cuerpo, defendiéndolo contra los patógenos y las lesiones.

Utilizando modelos de cáncer de ovario en ratones, los investigadores observaron que los macrófagos peritoneales pueden infiltrarse en tumores de ovario y apoyar el crecimiento tumoral.

En el estudio, los investigadores demostraron que la pérdida de la función RXR conduce a una disminución en el número de macrófagos en la cavidad peritoneal, lo que resultó en una disminución de la contribución de estos macrófagos al crecimiento tumoral, lo que ralentizó la progresión de la enfermedad.

Por parte de los autores existe gran interés ​​en la posibilidad de modular RXR con medicamentos, incluidos algunos que actualmente se usan para tratar los linfomas cutáneos.

En última instancia, señala el equipo de investigación, los resultados del estudio podrían tener implicaciones para el tratamiento de enfermedades en las que los macrófagos de las cavidades serosas contribuyen a su progresión.

Referencia: RXRs control serous macrophage neonatal expansion and identity and contribute to ovarian cancer progression. Nature Communications, 2020. https://doi.org/10.1038/s41467-020-15371-0