Una de las cosas que ha llamado más la atención sobre el SARS-CoV-2, el nuevo coronavirus que causa el COVID-19, es su elevada infectividad, sobre todo porque algunas personas ni siquiera desarrollan síntomas, o experimentan algunos poco comunes como los gastrointestinales, y sin saberlo, propagan la enfermedad a otras personas.

Los investigadores han dirigido gran parte de sus esfuerzos a comprender la forma en que se propaga el virus, a fin de desarrollar estrategias eficaces para contener su propagación, o bien afinar los criterios para la aplicación de pruebas diagnósticas, mientras se desarrolla alguna vacuna o tratamiento eficaz.

Y un nuevo hallazgo ofrece nuevas luces sobre el compartimiento del virus. Un equipo de investigadores del Charité – Universitätsmedizin Berlin, el München Klinik Schwabing y el Bundeswehr Institute of Microbiology, en Alemania, ha publicado un estudio que sugiere que el virus ni siquiera necesita llegar a los pulmones para empezar a replicarse.

Analizando muestras desde la aparición de los primeros síntomas

El equipo utilizó los datos recolectados de los primeros nueve pacientes confirmados en Alemania con coronavirus, de los cuales se tomaron muestras diarias tanto de nariz y garganta con hisopos nasofaríngeos como muestras de esputo, además de muestras de heces, orina y sangre de dichos pacientes siempre que era posible.

Entonces dos laboratorios diferentes e independientes se encargaron de aplicar las pruebas de detección del SARS-CoV-2 con dichas muestras durante todo el transcurso de la enfermedad y hasta 28 días después de la aparición de los primeros síntomas.

Al analizar y comparar los resultados, los investigadores notaron que los pacientes con COVID-19 mostraron una alta tasa de replicación y desprendimiento del virus a nivel de la garganta durante la primera semana en que aparecieron los síntomas, lo cual fue evidente tanto en las muestras de esputo como en los hisopos faríngeos. En cambio, ninguna de las muestras de sangre y orina dieron positivo para el virus.

Y tal como indica Christian Drosten, uno de los autores del documento publicado en la revista Nature, “esto significa que el nuevo coronavirus no tiene que viajar a los pulmones para replicarse. Puede replicarse mientras está todavía en la garganta, lo que significa que es muy fácil de transmitir”.

Las partículas virales infecciosas se reducen luego de 8 días

En la mayoría de los casos, la carga viral fue disminuyendo de manera significativa durante la primera semana de los síntomas a nivel de la garganta, mientras que la excreción del virus de los pulmones se produjo más tarde.

A partir del día 8 después del inicio de los síntomas, los investigadores ya no pudieron obtener partículas infecciosas del virus, pero aún había niveles elevados del ARN viral tanto en la garganta como en los pulmones. Sin embargo, notaron que las muestras con menos de 100,000 copias de ARN viral ya no contenían ninguna partícula viral infecciosa.

Mucho más contagioso que el SARS-CoV

El nuevo coronavirus ha sido muy comparado con el SARS-CoV que ocasionó brotes similares en el pasado, sin embargo, a esta altura ya lo ha superado de manera significativa en casi todos los aspectos.

El SARS-CoV-2 ha demostrado ser altamente contagioso, y la explicación inmediata se encuentra en su capacidad de enfermar al apenas llegar a la garganta, sin necesidad de batallar con las defensas en los pulmones. “Nuestra investigación demostró que el nuevo coronavirus del SARS difiere bastante en cuanto a su tejido diana preferente”, asegura el virólogo.

Esto puede explicar por qué individuos que ni siquiera se han percatado de que tienen síntomas pueden contagiar la enfermedad a otros, y por consiguiente, el amplio alcance que ha logrado al punto de convertirse en una pandemia.

Referencia:

El coronavirus no necesita llegar a los pulmones para replicarse, sino que empieza en la garganta. https://www.infosalus.com/salud-investigacion/noticia-coronavirus-no-necesita-llegar-pulmones-replicarse-empieza-garganta-20200403175800.html