La Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos ha dado un impulso a una idea inquietante: el nuevo coronavirus puede propagarse por el aire, y no solo a través de las grandes gotas emitidas por la tos o el estornudo.

Aunque los estudios actuales no son concluyentes, los resultados disponibles son consistentes con la aerosolización del virus en la respiración normal.

Ruta de transmisión

Hasta ahora, expertos de diferentes agencias de salud han insistido en que la ruta principal de transmisión del coronavirus SARS-CoV-2 es a través de gotas respiratorias de hasta 1 milímetro que las personas contagiadas expulsan cuando tosen o estornudan.

La gravedad hace que estas gotas caigan a una distancia no mayor de 2 metros, contaminando las superficies donde reposan, con la que las personas pueden hacer contacto, recoger el virus e infectarse al tocarse la boca, la nariz o los ojos.

Si el coronavirus puede suspenderse en la niebla ultrafina que producimos cuando exhalamos, evitar su propagación sería una tarea aún más desafiante.

Las gotas grandes siguen siendo un medio de infección, pero los investigadores ahora dicen que las pequeñas partículas en el aire también pueden transmitir el coronavirus. En un informe dirigido a la Oficina de la Casa Blanca para la Ciencia y la Tecnología, investigadores de las Academias Nacionales de Ciencia, Ingeniería y Medicina, puntualizaron:

“La investigación actualmente disponible respalda la posibilidad de que el SARS-CoV-2 se propague a través de bioaerosol generados directamente por la exhalación de los pacientes”.

Si el coronavirus puede suspenderse en la niebla ultrafina que producimos cuando exhalamos, evitar su propagación sería una tarea aún más desafiante, fortaleciendo el argumento de que todas las personas deben usar máscaras en público para reducir la transmisión involuntaria del virus de los portadores asintomáticos.

Uso generalizado de mascarillas faciales

El informe también señala que el material genético del virus se detectó a más de dos metros de distancia de las camas de los pacientes en los hospitales, haciendo referencia a un estudio que encontró que el SARS-CoV-2 puede flotar en gotas de aerosol de menos de 5 micras de diámetro, durante un máximo de 3 horas, y permanecer infeccioso.

Otra investigación realizada por científicos del Centro Médico de la Universidad de Nebraska encontró evidencia generalizada de ARN viral en salas de aislamiento de pacientes tratados por COVID-19, el cual apareció en superficies difíciles de alcanzar, así como en muestras de aire a más de 2 metros de los pacientes.

Según múltiples informes, es posible que se recomiende el uso generalizado de mascarillas faciales en público con el fin de reducir la propagación del coronavirus.

Tomados en conjunto, estos resultados sugieren la posibilidad de que el coronavirus puede propagarse a través del aire exhalado en la respiración o del simple hecho de hablar, lo que podría explicar por qué la enfermedad coronaviral se está expandiendo tan rápido.

Estos hallazgos podría indicar que el distanciamiento físico de al menos dos metros, recomendado hasta ahora, puede no ser suficiente para limitar la propagación del virus.

Si bien no todos están de acuerdo en que los aerosoles son una ruta probable de transmisión del virus, los Centros de Control de Enfermedades (CDC) aparentemente se están preparando para cambiar su postura sobre el tema.

Según múltiples informes de noticias, la agencia está preparada para recomendar que, a fin de minimizar el riesgo de propagación del virus, todas las personas usen máscaras faciales en público.

Referencias:

Rapid Expert Consultation on the Possibility of Bioaerosol Spread of SARS-CoV-2 for the COVID-19 Pandemic. The National Academies of Science, Engineer and Medicine, 2020. https://bit.ly/2R6ubqQ

Transmission Potential of SARS-CoV-2 in Viral Shedding Observed at the University of Nebraska Medical Center. MedRxiv, 2020. https://doi.org/10.1101/2020.03.23.20039446

Aerosol and Surface Stability of SARS-CoV-2 as Compared with SARS-CoV-1. The New England Journal of Medicine, 2020. https://doi.org/10.1056/NEJMc2004973