La propagación del COVID-19 ha supuesto cambios importantes en nuestro estilo de vida, que si bien se espera que sean momentáneos, pueden extenderse durante varios días mientras se logra reducir el número de infecciones.

El distanciamiento social ha sido una medida inevitable para contener el virus, lo cual tiene a más de uno alterado, ya sea por la necesidad de recrearse fuera de casa, sentirse demasiado solo o por estar al borde del desespero por convivir con muchas personas en el mismo lugar todos los días.

Hasta este punto, muchos deben sentirse identificados; ya hemos hablado de los efectos psicológicos que puede tener el encierro sobre las personas. Sin embargo, estos pueden ser más drásticos en aquellas diagnosticadas con autismo.

Estrés ante el cambio de rutina

Los patrones son algo común en el trastorno de espectro autista. El respeto por las rutinas, los patrones y la repetición religiosa de los mismos a diario en el horario estipulado es algo típico en la vida de las personas con este diagnóstico. Es por ello que el cambio de rutina que ha experimentado el mundo sin lugar a dudas puede tener efectos mucho más intensos sobre estas personas en particular.

“Esta es una situación sin precedentes. Está afectando la vida de todos, incluidos los 700,000 autistas en el Reino Unido y sus familias”, dice Caroline Stevens, directora ejecutiva de la National Autistic Society (NAS).

Quizás ya no puedan comer los mismos alimentos, ni pasar el tiempo o realizar sus actividades en los mismos lugares que antes. Incluso sus horarios pueden verse alterados, lo cual puede generar un estrés intenso en las personas autista, y en algunos casos llevarlos al colapso.

“Este repentino cambio inesperado y la interrupción de la vida cotidiana es particularmente difícil para los niños y adultos autistas. Una cita cancelada, un estante vacío o el cierre de un café local puede ser mucho más que un inconveniente: podría provocar un estrés intenso y provocar un colapso o un cierre”.

El NAS describe este colapso como como “una respuesta intensa a situaciones abrumadoras”. Por lo que los padres y personas que convivan con alguien autista pueden esperar que gritos y arremetidas físicas como respuesta ante el estrés.

Y con motivo de la celebración del Día Mundial de la Conciencia sobre el Autismo, citaremos algunos consejos emitidos por la especialista de la NAS para contribuir con la mejora de la calidad de vida de las personas con autismo en medio de la pandemia.

Explicar lo que está sucediendo en el mundo

Incluso los neurotípicos han experimentado estrés, ansiedad y depresión por tener que confinarse en sus hogares para evitar contagiarse con COVID-19, y han necesitado informarse y recibir apoyo de otros, aunque sea a distancia, para comprender mejor la situación y adoptar mejores enfoques para superarla.

No necesariamente es diferente cuando convivimos con alguien con autismo. Los padres en particular deben hacer lo posible por mantener la calma y explicarles de una manera prudente lo que está sucediendo. Aquí es importante no saturarlos con demasiada información; en cambio, es preferible proporcionarles información pequeña y diferible y darles un tiempo prudente para procesarla.

Establecer nuevas rutinas

El tema de las rutinas es bastante importante, y puede ser la clave para devolverle equilibrio a sus vidas. Es por ello que Stevens recomienda a los padres “dar estructura a cada día haciendo tiempo para hacer ejercicio, comer y divertirse”.

También es bueno saber de antemano si esa persona trabaja mejor a base de planificación. En este caso, conviene establecer un horario, escribirlo en un papel y colocarlo en la pared o el refrigerador. Algo tan simple como esto puede marcar la diferencia.

Recrear los espacios de la rutina habitual

Por supuesto, un cambio de rutina muchas veces implica un cambio en los lugares que frecuentamos, algo que obviamente ha ocurrido con las medidas de distanciamiento social implementadas hasta ahora.

Stevens recomienda tratar de recrear dichos espacios de modo que los niños con autismo puedan tener la escuela o la guardería dentro de casa. Podría ayudar proporcionarse auriculares con cancelación de ruido, o ubicarlos en un área tranquila en su hogar, donde pueda sentirse cómodo y cumplir con su rutina con calma.

Referencia:

How to help your autistic child cope with coronavirus lockdown. https://metro.co.uk/2020/04/02/help-autistic-child-cope-coronavirus-lockdown-12497297/