Como muchos sabrán, los pacientes diagnosticados con COVID-19 pueden desarrollar complicaciones si ya sufrían de alguna enfermedad crónica, como la diabetes, asma, cáncer, hipertensión o enfermedad cardíaca. Estos últimos, de hecho, parecen estar en mayor riesgo de sufrir lesión cardíaca durante la infección, por lo que el llamado en general es que los grupos más vulnerables eviten contagiarse.

Y es que a pesar de que la humanidad lleva alrededor de seis meses luchando contra el nuevo virus, aun es muy pronto para sacar conclusiones definitivas. Cada vez más personas se infectan, y el análisis de los nuevos datos puede suponer cambios en la forma en que se concibe la enfermedad hasta ahora, como la evidencia de que algunos pacientes pueden experimentar síntomas gastrointestinales.

Mientras tanto, las investigaciones continúan, sobre todo para conocer cómo afecta el SARS-CoV-2 a las personas más vulnerables. En esta oportunidad hablaremos de aquellos con alguna afección hepática que, según un nuevo documento publicado por la Asociación Europea para el Estudio de la Enfermedad del Hígado (EASL), no están exentos de aplicar medidas preventivas especiales.

Atención ambulatoria

Actualmente hay muy pocos datos sobre el impacto de la enfermedad hepática crónica y el curso de la infección con SARS-CoV-2. Sin embargo, la EASL ha emitido una serie de recomendaciones para evitar complicaciones durante la pandemia.

Para empezar, este tipo de pacientes siguen siendo una prioridad, incluso bajo estas condiciones, por lo que los especialistas deben determinar la forma más idónea de priorizar su atención, incluso cuando los espacios sanitarios estén saturados.

“Si bien la amenaza COVID-19 poses de nuestra población está claro, sigue siendo vital para mantener la atención adecuada a los pacientes con enfermedad hepática crónica de la enfermedad. Los médicos tendrán que determinar la forma de priorizar su atención, incluso cuando los recursos sanitarios son limitados”, dijo el profesor Phil Newsome, secretario general de la EASL y también director del Centro de Investigación del Hígado y Gastrointestinal y Profesor de Hepatología en el Universidad de Birmingham, en Reino Unido.

Atención remota para pacientes hepáticos

Con el fin de proporcionar guías en este tema, han incluido en el documento un diagrama de flujo por medio del cual los médicos podrán aplicar los criterios y filtros necesarios para priorizar a los pacientes.

Además, sugieren también la implementación de la telemedicina, una modalidad que ya resultaba bastante atractiva antes del brote de COVID-19 y que incluso estaba siendo utilizada por algunas instituciones estadounidenses. Por lo que promover la telemedicina en el ámbito ambulatorio, y en el caso de contactos de este tipo, evitar la diseminación nosocomial del virus entre los pacientes y proveedores de atención médica son dos de las recomendaciones más importantes en este tema.

Adicionalmente, el Dr. Tobias Boettler, Departamento de Medicina II, Facultad de Medicina, Universidad de Friburgo, Alemania insta a las autoridades sanitarias a equipar los hospitales con los sistemas adecuados para la implementación de la atención remota y proteger a los pacientes de adquirir la infección en el entorno hospitalario.

Referencia:

Care of patients with liver disease during the COVID-19 pandemic: EASL-ESCMID Position Paper. https://easl.eu/wp-content/uploads/2020/04/EASL-ESCMID-Position-Paper-on-COVID-19-and-the-liver-2-April-2020.pdf