La lucha contra el cáncer en todas sus presentaciones ha avanzado a pasos agigantados en los últimos años. Como consecuencia, constantemente surgen nuevas mejoras, tratamientos y medicamentos capaces de ofrecer mayor efectividad a la hora de combatir la enfermedad.

En esta oportunidad, el anuncio ha venido por parte del grupo de investigación del Instituto de Cáncer Wilmot de la Universidad de Rochester. Su publicación ha traído a la luz las posibilidades de un tratamiento utilizando células T modificadas para ampliar sus habilidades.

Con las mismas, parece ser posible incluso atacar y hacer remitir casos agresivos de cáncer como el que genera el MCL (mantle cell lymphoma) o linfoma de células manto. La investigación se ha enfocado justamente en esta variedad del linfoma y ha ofrecido resultados prometedores.

Más del 90% de los pacientes respondieron al tratamiento

Para la realización de esta investigación entre el 2012 y el 2019, se contó con un total de 74 voluntarios con características comunes en sus condiciones de salud. Todos estos no solo fueron diagnosticados con el MCL. De hecho, a habían sido tratados y la enfermedad se encontraba de regreso.

En la actualidad, este cuadro para los que padecen del MCL no es para nada favorable. De hecho, se estipula una esperanza de vida de poco menos de un año para quienes se encuentran en esta posición.

La nueva terapia experimental hizo uso de las células inmunes T del cuerpo enriquecidas con antígeno quimérico o CAR (del inglés chimeric antigen receptor). Estas primero fueron sobrealimentadas en un biolaboratorio para fortalecerlas. Luego, se les inyectaron a los pacientes en volúmenes de miles de millones.

La labor de las mismas, cuando están naturalmente en el cuerpo, es atacar a los organismos que se reproducen dentro de las células, como los virus. Por lo general, el cáncer puede funcionar de un modo similar, por lo que, estas células T-CAR reforzadas llegan al organismo con la labor de atacar y destruir toda célula maligna o tumor que se encuentren en el camino.

Desde el inicio, el 93% de los pacientes respondieron exitosamente al tratamiento y vieron una disminución en el crecimiento del tumor. Asimismo, 67% de ellos presentó una remisión completa del mismo, lo que implica que el tumor desapareció del organismo.

Resultados esperanzadores

La lucha contra el cáncer ha dado grandes saltos en las últimas décadas. En tiempos anteriores, un diagnóstico de esta enfermedad era simplemente fatal.

Ahora, se han estudiado infinidad de tratamientos e intervenciones que pueden aumentar exponencialmente la esperanza de vida de una persona diagnosticada. Sin embargo, existen algunos casos que incluso en la actualidad le presentan retos a la medicina.

Como ya lo sabemos, MCL se trata de uno de estos retos, sobre todo cuando se trata de una situación de reincidencia. Por ello, el ver que el tratamiento con las células T-CAR ofrecía tan buenos resultados, una nueva ventana se ha abierto para la medicina.

Hasta 12 meses después de que el tratamiento se completó, el 57% de los pacientes se mantuvo en remisión del cáncer. Por lo que, se ven muchas más posibilidades de éxito frente a este cuadro de la enfermedad que las que existen en la actualidad. En consecuencia, nos encontramos con una nueva alternativa que puede llenar de esperanza los diagnósticos de quienes sufran de este particular y agresivo linfoma

Aun así, hay detalles que considerar…

Sin embargo, no se puede hablar aún de la oficialización de esta terapia debido a los riesgos que esta presenta. La aplicación de las células T-CAR se trata de un procedimiento intenso, invasivo y tóxico para el organismo.

Por lo que, el paciente que vaya a recibir esto, a pesar de estar en una etapa terminal de su enfermedad, debe tener un estado de salud lo suficientemente estable como para resistir los efectos secundarios del tratamiento.

Dichos efectos secundarios pueden llegar a ser tan graves como una falla de los riñones o incluso el entrar en coma. Este fue el caso de Patrick Brophy, médico jefe del Hospital de Niños Golisano, quien fue parte de los 74 individuos que se ofrecieron para el estudio.

En la actualidad, Brophy se encuentra bien y ha logrado superar la enfermedad por completo. Aunque, para ello, pasó en coma 56 días en el Wilmot. Es claro que el tratamiento aún necesita ser mejorado de forma que no amenace la vida de quienes lo reciben, antes de que pueda aceptarse como una medida común contra el MCL. Pero, por lo menos, ahora se conoce una dirección clara a seguir en la búsqueda de una cura para esta condición.

Referencia:

KTE-X19 CAR T-Cell Therapy in Relapsed or Refractory Mantle-Cell Lymphoma: DOI: 10.1056/NEJMoa1914347