Mucho se ha hablado durante los últimos días sobre los síntomas del COVID-19, una infección conocida por causar principalmente síntomas respiratorios como fiebre, tos seca, dolor de garganta y en algunos casos disnea, es decir, dificultad para respirar.

Sin embargo, las investigaciones realizadas durante los últimos meses han arrojado una peculiaridad en torno a la enfermedad y es que no todas las personas infectadas experimentan síntomas.

Infecciones asintomáticas de COVID-19

De hecho, un estudio en el crucero Diamond Princess, que estuvo en cuarentena tras confirmar un pasajero con COVID-19, representó el escenario perfecto para detectar este tipo de casos, pues se aplicaron pruebas a todas las personas a bordo.

Las autoridades se encuentran muy alerta en la detección de las infecciones asintomáticas ya que estas, sin ni siquiera ser conscientes de ello, podrían estar propagando la enfermedad a otras personas al no tomar las medidas preventivas correspondientes. De hecho, China ha empezado a divulgar los datos recolectados hasta ahora sobre los casos asintomáticos.

Sin embargo, los médicos no parecen estar del todo perdidos en este objetivo. Recientemente la Asociación Británica de Otorrinolaringología, una organización profesional que representa a cirujanos de oído, nariz y garganta en el Reino Unido, sugirió que la anosmia, término con el que se conoce a la pérdida parcial o total del olfato, podría ser un síntoma de COVID-19.

La evidencia recolectada en Corea del Sur, China, Alemania e Italia es tan robusta que la Academia Estadounidense de Otorrinolaringología (Cirugía de Cabeza y Cuello) también se ha pronunciado al respecto y ha sugerido que tanto la anosmia como la disgeusia se incluyan formalmente como síntomas de la infección en ausencia de los respiratorios.

Por supuesto, esto sigue siendo algo difícil de detectar en medio de una situación que tiene atentas a las personas ante cualquier estornudo, tos o incremento de temperatura. Sin embargo, un nuevo hallazgo parece dar mayores luces para detectar de manera temprana y prudente los casos COVID-19.

El COVID-19 puede causar diarrea

Un equipo de investigadores de la Universidad de Ciencia y Tecnología de Huazhong en Wuhan, China, ha informado que algunos pacientes que dieron positivo a la prueba de COVID-19 experimentaron síntomas gastrointestinales.

Días atrás informamos que se había detectado el coronavirus en la sangre y las heces de personas infectadas, por lo que el personal de salud y los afectados como tal debían mantener medidas de higiene más estrictas para evitar contagiarse o contagiar a otros.

Esto ha sido confirmado una vez más por los investigadores, que indicaron en su publicación en American Journal of Gastroenterology que las personas que experimentaron síntomas digestivos tenían más probabilidades de dar positivo para COVID-19 en sus heces y tardaban más en eliminar el virus.

¿COVID-19 causa síntomas digestivos o respiratorios?

Los investigadores recolectaron y analizaron los datos de 206 pacientes de un solo hospital, 48 de los cuales solo presentaban síntomas digestivos como diarrea, náuseas y vómitos, 49 presentaban tanto síntomas digestivos como respiratorios, y 89 solo presentan síntomas respiratorios.

Algo que llamó la atención del equipo fue que, curiosamente, el grupo que presentaba ambos síntomas fue más propenso a informar falta de aliento, fatiga y dolor muscular, en comparación con los que solo experimentaron síntomas respiratorios.

67 de los pacientes con síntomas gastrointestinales tenían diarrea, con una duración promedio de más de cinco días y una frecuencia de alrededor de cuatro deposiciones por día. Además, se observó que el 62 por ciento de estos experimentó fiebre concurrente.

Desde el inicio de los síntomas hasta la eliminación viral entre los pacientes analizados fue de 38 días, con una estancia hospitalaria promedio de aproximadamente 24 días. Pero es necesario destacar que la presencia de síntomas gastrointestinales causó cambios importantes: aquellos que los presentaban solos o en compañía de síntomas respiratorios tuvieron un intervalo de eliminación viral significativamente mayor que los que solo experimentaron estos últimos. Esto también se observó en los pacientes en los que se encontró ARN del coronavirus en sus heces.

“El curso más largo de la enfermedad en pacientes con síntomas digestivos podría reflejar una mayor carga viral en estos pacientes en comparación con aquellos con solo síntomas respiratorios”, escribieron los autores.

Un nuevo criterio para realizar la prueba diagnóstica

Esto significa que síntomas digestivos como la diarrea, en ausencia o presencia de síntomas respiratorios, pueden constituir una nueva referencia a la hora de aplicar la prueba para detectar la enfermedad, sobre todo si han estado en contacto con alguien contagiado.

“Este estudio es vital porque representa el 80 por ciento o más de los pacientes que no tienen una enfermedad grave o crítica. Se trata del escenario más común de personas en la comunidad que luchan por descubrir si podrían tener COVID-19 debido a nuevos “diarrea, náuseas o vómitos”, dijo Brennan MR Spiegel, MD, coeditor jefe de la revista, en un comunicado.

La idea no es para nada nueva. Ya en el pasado se habían reportado casos de infecciones respiratorias como la causada por el SARS-CoV que presentaban síntomas gastrointestinales, aunque ciertamente muy escasos. Estos parecían estar aislados en una pequeña subsección de pacientes.

Por ende, los expertos han instado a los gastroenterólogos que reciben este tipo de pacientes durante la pandemia a considerar la posibilidad de que se trate de COVID-19 cuando experimenten tanto síntomas respiratorios como gastrointestinales. La evidencia parece tan certera que incluso se insta a sospechar este diagnóstico incluso en ausencia de síntomas respiratorios.

“Debido a que las pruebas de COVID-19 se han centrado principalmente en pacientes con síntomas respiratorios, no en síntomas digestivos, es posible que haya una gran cohorte de pacientes no diagnosticados con enfermedad de baja gravedad pero con síntomas digestivos, como diarrea, que sin saberlo propagan el virus”.

Por supuesto, el tamaño de la muestra de este estudio fue considerablemente pequeño, y los investigadores ni siquiera han podido confirmar que las partículas virales en las heces sean realmente infecciosas. Sin embargo, estos hallazgos proponen un nuevo punto de atención en un escenario en el que los casos asintomáticos o leves pasan desapercibidos contagiando a otras personas. P

Referencia:

Digestive Symptoms in COVID-19 Patients with Mild Disease Severity: Clinical Presentation, Stool Viral RNA Testing, and Outcomes. https://journals.lww.com/ajg/Documents/COVID19_Han_et_al_AJG_Preproof.pdf

GI Symptoms May Be Overlooked in Coronavirus Cases. https://www.medpagetoday.com/infectiousdisease/publichealth/84679