Para nadie es un secreto que el mundo está paralizado, lo que evidentemente no solo genera ansiedad para quienes están en casa cumpliendo con la cuarentena preventiva, sino que se forma una bola de angustia para todos aquellos trabajadores que están padeciendo por el cierre temporal de algunas establecimiento.

Este es el caso de la industria del cine. Mucho hemos hablado de distintas formas en las que el cine, como negocio, se verá perjudicado por la cuarentena preventiva que para algunos países ya sobrepasa el tiempo de un mes. Sin embargo, ahora es la comunidad británica lo que más presentan ansiedad, sobre todo los generadores freelancers de la industria.

Despidos que causan estragos

Luego de que entrara en vigencia el cierre nacional de los cines en Reino Unido, el anuncio inmediato de los despidos generalizados dejó a su paso mucha incertidumbre y preocupación. No obstante, cadenas grandes como Cineworld y Odeon decidieron aplicar una táctica diferente, por la indignación que los despidos estaban dejando por su paso.

Más allá de despedirlos en su totalidad, ambas cadenas –así como Picturehouse y Empire Cinemas– decidieron suspender a sus empleados, de acuerdo a lo estipulado en el esquema de retención de trabajo por el coronavirus, levantado por el gobierno. El mismo implica que el “estado” debe cubrir el 80% de los salarios de los trabajadores.

Aunque muchos podrían decir que esa “noticia” frenaría la angustia, el Cinemaworld Action Group –formado por empleados de la industria en el Reino Unido– ha afirmado que si bien algunos despidos fueron “revertidos”, hay trabajadores que todavía no reciben confirmación de que sus empleos estarán protegidos.

En el comunicado se estipula que los niveles de ansiedad siguen estando bastante altos, sobre todo por la falta de clara comunicación que existe. “Esperamos que Cineworld se disculpe con todo el personal por la forma en que nos trataron y que recarguen el 20% restante de nuestros salarios”, afirmaron.

Por su parte, Cinemaworld afirmó que el bienestar de sus empleados siempre “ha sido prioridad”, por lo que la compañía “continuará apoyándolos tanto como sea posible”.

Mientras tanto, el Sindicato de Trabajadores de Odeon –el segundo país más grande del Reino Unido–, también se manifestó con respecto al mal manejo de la información y la ansiedad que esto está causando a los empleados.

“Los empleados se mantienen en esta precaria situación financiera porque beneficia a la gerencia al no darnos horarios regulares o consistentes. Apenas estaba rentando, y ahora el 20% de mis ingresos se ha ido. ¿Por qué deberían ser capaces de crear condiciones que dificulten la supervivencia de sus empleados y no ser responsables en un momento de crisis?”.

Los freelancers son los más afectados

La preocupación está aún latente, ya que la gran mayoría del sector del cine son equipos de filmación freelancers o autónomos, y para estos el gobierno del Reino Unido no ha ofrecido, hasta este momento, soluciones de ninguna índole.

Al mismo tiempo, los trabajadores siguen con miedo de caer por las “grietas” del gobierno, lo que implicaría resultados devastadores para sus carreras e ingresos.

Por otro lado, Bectu –Unión de Radiodifusión, Entretenimiento, Comunicaciones y Teatro– ha señalado que detener la formación y permanencia del trabajo independiente podría significar que muchos trabajadores queden en la calle.

Además, elogiaron el comportamiento de compañías de la industria como Disney, al afirmar que “se está tomando en serio sus responsabilidades como empleador y este es un comportamiento modelo que el resto de la industria debería tratar de seguir”.

Sin duda alguna, se entiende que el momento que se está viviendo no es sencillo ni para el empleador o para el empleado, pero debe existir alguna forma de presentar apoyos y no caídas en situaciones de desesperación global como lo que está ocurriendo actualmente.