El coronavirus ya se ha convertido en una pandemia y cruzado las fronteras de más de 200 países. En un principio, su epicentro se ubicó en China. Lluego, este se mudó a Europa. Ahora, parece que planea hacer de América su próximo destino –teniendo a los Estados Unidos como el país más afectado por su aparición.

Con este historial, no sería extraño que la enfermedad pronto busque nuevos horizontes y termine llegando a un continente que, por ahora, no ha sufrido sus embates más fuertes, África. Como sabemos, esta nación ya ha reportado casos del COVID-19 y, desde que el epicentro de la misma estaba en China, ha estado tratando de preparar sus sistemas de salud para responder ante la epidemia.

África podría ser el siguiente epicentro

En efecto, África contó con un tiempo adicional para planear y organizar sus respuestas al avance de la enfermedad. Es posible que haya sido esto, en realidad, lo que ha permitido que la misma no se esparza con tanta velocidad por su territorio.

No obstante, la verdad es que con la gran cantidad de países con sistemas de salud deficientes y pocos recursos que se encuentran en ese continente, cualquier brote que se salga de control podría tener consecuencias graves.

Por ello, no queda más que pensar que la llegada de las olas más fuertes de coronavirus a África solo es cuestión de tiempo. Sin embargo, ello también implica que, en estos momentos, el país vuelve a contar con una herramienta que muchos otros no tuvieron: un flujo constante de información sobre el coronavirus.

Con el mismo, los países africanos pueden comenzar a analizar los datos con la finalidad de desarrollar estrategias de acción diseñadas específicamente para hacer frente a la enfermedad producida por el SARS-CoV-2.

La importancia de analizar los datos del COVID-19

Gracias al flujo de información de otros países afectados por el coronavirus, África podría llevarle la delantera al COVID-19. Para ello, es de gran ayuda la existencia de grandes bases de datos públicas destinadas a recopilar información sobre esta nueva enfermedad.

De entre estos espacios, una de las iniciativas más antiguas, y también más conocidas es la de VODAN (Virus Outbreak Data Network). La misma no ha sido creada específicamente para el COVID-19. De hecho, que ya existía como un depósito internacional de datos en el que se almacena información sobre los brotes de virus que han habido en el mundo.

Para regular su funcionamiento, VODAN se rige por la legislación de la European Open Science Cloud. Asimismo, han adoptado los lineamientos FAIR (findable, accessible, interoperable and reusable) con respecto al manejo de datos científicos en el que se estipula que todos estos deben ser “ubicables, accesibles, interoperables y reusables”.

Por los momentos, África no se ha vuelto parte de este conglomerado –ni siquiera después de la preocupante epidemia de ébola que la azotó desde el 2014 hasta el 2016. Debido a lo cual, un primer paso para poder hacerle frente al coronavirus sería comenzar un proceso de cooperación mutua con esta red de datos.

El origen de la información es un punto vital

De entre la información que se recauda, una que se vuelve vital a la hora de tomar decisiones es el punto de origen de la misma. Dependiendo del tipo de sociedades, climas y economías de la zona que ofrece la información, los países africanos podrían sacar más o menos lineamientos.

Ya que, aquellos con condiciones similares a las suyas seguramente podrán ofrecer información más clara sobre elementos como, por ejemplo, los patrones de contagio de la misma. De este modo, se podrían elaborar estrategias que aborden los escenarios de contagio más probables. Así, poco a poco se podría combatir al coronavirus antes de que este tenga la oportunidad de causar demasiados estragos.

África tendrá que entrar en VODAN

Como contraparte de este proceso, África, por su parte, entonces debería comenzar a compartir la información de sus brotes en el sistema VODAN. Para ello, deberán respetar los lineamientos FAIR. De esta forma, el continente no solo estaría luchando contra el virus, sino dotando de herramientas (datos) a otras naciones para que sean capaces de hacer lo mismo.

Sin embargo, el ingresar a este sistema requiere de medios que son particularmente escasos en este continente. Por lo que, organizaciones como ZonMw y la Fundación Philips han colaborado con subsidios que buscan ayudar a África a hacer esta transición.

Asimismo, China y Uganda están instalando en paralelo nuevos puntos de recolección y análisis de datos interoperables según los criterios FAIR. Sumado a ello, han creado sistemas para que el personal pueda comprender mejor cómo aprovechar estos lineamientos. Se los conoce como ToT o Training of Trainers o (Entrenamiento de entrenadores) y están disponibles gracias a la la Universidad Internacional Kampala de Uganda. En lo próximo, se espera que dicho program llegue a otros países como Kenia, Tanzania, Zimbabwe, Etiopía y Nigeria.