Ya hemos visto que la propagación del COVID-19 no solo ha logrado colapsar algunos sistemas sanitarios del mundo, sino que su impacto es garrafal a nivel económico. Muchas empresas han debido detener sus actividades, e incluso algunas han quedado en bancarrota debido a las medidas de distanciamiento social implementadas para contener el coronavirus, lo cual a su vez puede afectar el abastecimiento de ciertos productos.

Al hablar de este tema muchos podrían pensar principalmente en mascarillas, medicamentos y alimentos. Sin embargo, la escasez puede llegar hasta en lo que menos imaginamos, y la prueba de ello es el anuncio reciente de Karex Bhd, una fábrica de condones de Malasia que, debido a un bloqueo relacionado con la pandemia, se vio obligada a detener sus operaciones durante un tiempo.

La mayor fábrica de condones detenida

Karex Bhd es la mayor productora de condones a nivel mundial, pero ninguna de sus tres fábricas en Malasia ha producido ni un solo condón durante más de una semana debido a una restricción impuesta por el gobierno para detener la propagación del coronavirus.

Malasia es uno de los países más afectados por el COVID-19 en el sudeste asiático, con 2,161 casos confirmados y 26 muertes, y el bloqueo anunciado por las autoridades se mantendrá vigente al menos hasta el 14 de abril.

La empresa debe apegarse a la instrucción, sin embargo, eso ya tiene repercusión en el suministro de preservativos: un déficit de 100 millones de condones, normalmente comercializados a nivel internacional por marcas como Durex y suministrados a sistemas salud como el NHS de Gran Bretaña o distribuidos por programas de ayuda como el Fondo de Población de las Naciones Unidas.

Sin embargo, el panorama no es tan sombrío. La compañía ya ha obtenido un permiso basado en una exención especial para industrias críticas para reiniciar sus operaciones el viernes, pero con ciertas limitaciones: podrán trabajar solo con el 50 por ciento de su fuerza laboral.

Escasez mundial de condones

Ante esta situación, el director ejecutivo de Karex Bhd, Goh Miah Kiat, ha dicho que “tomará tiempo poner en marcha las fábricas” pero que se mantendrán en la lucha por “mantener la demanda a la mitad de su capacidad”.

Sin embargo, advirtió que el simple hecho de haber detenido las actividades durante los últimos días puede tener un impacto importante, empezando por la escasez mundial de condones en todas partes del mundo.

“Vamos a ver una escasez mundial de condones en todas partes, lo que va a dar miedo. Mi preocupación es que para muchos programas humanitarios… en África, la escasez no será solo de dos semanas o un mes. Esa escasez puede durar meses”.

Y no se trata solo de Karex Bhd, pues las empresas de otros principales países productores de condones como China, India y Tailandia han enfrentado medidas similares. Esto, aunado al mayor tiempo en casa, podría dar como resultado un incremento en el número de embarazos. Aunque Goh ha resaltado que “en este momento las personas probablemente no planean tener hijos. No es el momento, con tanta incertidumbre”, por lo que la demanda del producto sigue siendo alta.

Referencia:

Global condom shortage looms as coronavirus shuts down production. https://www.theguardian.com/world/2020/mar/27/global-condom-shortage-coronavirus-shuts-down-production