Este lunes Johnson & Johnson anunció que ha seleccionado una vacuna candidata principal para el nuevo coronavirus SARS-CoV-2. La compañía farmacéutica informó que los ensayos clínicos en humanos están pautados para iniciar en el mes de septiembre, y de ir todo bien, podría estar lista para su uso a principios del próximo año.

El trabajo ha sido conjunto con la Autoridad de Investigación y Desarrollo Biomédico Avanzado del gobierno de los Estados Unidos, con la cual firmaron un acuerdo para invertir US$ 1 mil millones en el desarrollo.

Como indicamos a principios de mes, Johnson & Johnson era una de las compañías involucradas en el desarrollo de una vacuna contra el SARS-CoV-2, un coronavirus que causa la enfermedad COVID-19 que al día de hoy ha contagiado a más de 729,000 personas en casi todo el mundo.

Los esfuerzos iniciaron en el mes de enero, y según han informado los portavoces de la empresa, han involucrado la misma tecnología que utilizó la empresa para desarrollar una vacuna candidata contra el letal virus del Ébola: una versión desactivada del virus en cuestión para intentar desencadenar una respuesta inmune humana que evite futuras infecciones con el mismo.

En su momento, se adelantó que la confirmación y posterior distribución de la misma podría tomar alrededor de un año, lo cual coincide con el avance informado hasta ahora. En cuanto a su capacidad, la compañía ha informado que se encuentra expandiendo su capacidad de fabricación global tanto en los Estados Unidos como en otros países. De esta forma, esperan poder suministrar más de 1,000 millones de dosis en todo el mundo.

Pero este no es el único proyecto que ha avanzado en dicha meta. Recientemente informamos sobre un proyecto iniciado por profesionales del Kaiser Permanente Washington Health Research Institute (KPWHRI) que ya inició las pruebas de una vacuna contra el SARS-CoV-2 en seres humanos denominada mRNA-1273. Aunque esta ha sido construida de manera diferente a la de Johnson & Johnson, y es más similar a los modelos de vacunas de ARNm que no pueden infectar al receptor.