La mayoría de los grandes herbívoros que habitaron alguna vez el planeta, en la actualidad han desaparecido. Se estima que su proceso de extinción ocurrió hace aproximadamente 100.000 años en la época del Pleistoceno.

Sin embargo, ello no implicó que este tipo de criaturas desaparecieran de la superficie por completo. Algunas áreas como África o Asia aún conservan un reservorio de grandes herbívoros.

No obstante, ello no se ha mantenido en otros territorios como América Latina, donde el último gran herbívoro de su historia se extinguí hace aproximadamente 11.000 años. A esta última criatura se la conoció como Hemiauchenia paradoxa o, más comúnmente, como llama gigante.

Desde entonces, el ecosistema de gran parte del sur de América se ha acostumbrado a la interacción con herbívoros de tamaños más reducidos. Aunque ello podría cambiar en este siglo debido a la inesperada proliferación de criaturas como los hipopótamos en las selvas de Colombia.

¿Cómo llegaron los hipopótamos a Colombia?

El origen de la inesperada presencia de hipopótamos en Colombia se debe a las acciones del conocido capo del tráfico de cocaína, Pablo Escobar. Cuando estuvo en sus tiempos de bonanza, creó un zoológico particular dentro de una de sus propiedades y los hipopótamos eran parte de su colección.

Luego, cuando su imperio de las drogas comenzó a caer hubo una fuga y estas criaturas quedaron libres en el territorio colombiano. En su momento, no se las ubicó ni se controló su crecimiento. Ahora, las mismas se han ajustado a la vida en su nuevo ambiente.

Los hipopótamos de Pablo Escobar, ahora

En su momento, Escobar hizo transportar a su zoológico un total de 4 hipopótamos. Ahora, según una última investigación en el territorio, los mismos ya han aumentado la cuenta hasta 80. Esto ha sido una clara muestra de que las criaturas se han adaptado satisfactoriamente a su ambiente.

Se podría entender que ello ocurra debido a que, en el ambiente de Colombia, estos grandes herbívoros no tienen tanta competencia por el alimento como en su hábitat natural. Asimismo, el clima de la zona lo hace más fértil durante todo el año, por lo que, las condiciones de supervivencia se hacen más sencillas.

Los “hipopótamos de cocaína” llenan un vacío del ecosistema colombiano

La última investigación realizada con respecto al rol que juegan ahora estas criaturas en el ambiente de Colombia ha proyectado que no todo en ellas es malo. Como bien lo sabemos, en los últimos miles de años las los herbívoros más grandes del territorio se han extinguido.

Como consecuencia, los mismos han dejado un vacío que ninguna otra criatura de la zona ha podido llenar en cuanto a la renovación de nutrientes en el suelo y las aguas. Ahora, la cantidad de plantas que los hipopótamos ingieren y luego devuelven al ambiente como heces hace que los suelos y las aguas estén más fértiles y mejor nutridos.

Se cree que su capacidad de movilizar las materias vegetales puede compararse con la que alguna vez tuvo la llama gigante. Sin embargo, cuando hablamos de la deposición de los residuos y distribución de nutrientes en las aguas, la investigación halló más similitudes con otro gran herbívoro de río extinto de la zona al que se le conoce científicamente como Trigonodops lopesi.

No todas las proyecciones son positivas

Sin embargo, este estudio no presenta la totalidad del impacto que los hipopótamos podrían tener en el ecosistema colombiano. Si bien es cierto que hace miles de años el mismo dependía de grandes criaturas, en la actualidad lo más probable es que el ambiente haya encontrado otras maneras de mantenerse.

Por lo que, la repentina llegada de los hipopótamos podría causar un desequilibrio ecológico en el área, sino es que no lo ha hecho ya. Como sabemos, la comida para los mismos parece ser más abundante en esta área. Sin embargo, no es como si la misma no tuviera antes animales que dependieran de ella.

La clara superioridad de fuerza y tamaño de los hipopótamos podría permitirles acaparar las fuentes de comida y comenzar a perjudicar a otros animales autóctonos de la zona y evitar que estos se alimenten correctamente. Asimismo, el exceso de heces en el agua podría aumentar exponencialmente los niveles de oxígeno en la misma y hacer el ambiente poco apto para los peces que viven en los ríos.

En consecuencia, como suele pasar cuando una especie extranjera llega a nuevos terrenos, es muy probable que la misma, si tiene las fortalezas, prospere. No obstante, muchas veces ello ocurre a costa de perjudicar a las otras criaturas que ya habitaban el territorio y que, por falta de un proceso de adaptación evolutivo, no tienen las herramientas para enfrentarse a esta nueva criatura que invada su terreno.

Referencia:

Introduced herbivores restore Late Pleistocene ecological functions: https://doi.org/10.1073/pnas.1915769117

Pablo Escobar’s Hippos Could Endanger Colombian Ecology: https://www.scientificamerican.com/podcast/episode/pablo-escobars-hippos-could-endanger-colombian-ecology/