En la actualidad, los Estados Unidos se han convertido en el país más afectado por el coronavirus. De los más de 700.000 casos que se han reportado en el mundo, ya más de 100.000 pertenecen a esta nación únicamente.

Con el aumento tan pronunciado de casos que la nación experimentó en la última semana, la sospecha del inicio de una situación de escases de productos de cuidado y protección médica evolucionó para convertirse en una seguridad.

La cantidad de ingresados en los hospitales supera por mucho la cantidad de materiales que hay en los mismos para atenderlos. Asimismo, ni el almacenamiento de estos equipos basta para satisfacer la demanda, ni tampoco cuenta con un sistema de distribución lo suficientemente rápido para que sea eficiente.

Por ello, la nación se ha visto en la necesidad de depender de la colaboración del sector privado para salir a flote. Afortunadamente, la respuesta de todas estas empresas no se ha hecho esperar.

Ford fabricará respiradores que funcionarán sin electricidad

La que más recientemente ha anunciado su colaboración se trata de la reconocida empresa automotriz, Ford. Esta se ha comprometido a trabajar en la fabricación de respiradores que puedan usarse en los centros de salud para atender a los afectados gravemente por el COVID-19.

Para poder llevar a cabo su meta, la empresa se ha aliado con otra compañía creadora de estos respiradores, Airon. Esta comparte con Ford y con General Electric una reciente patente que describe el funcionamiento de un respirador “simplificado” que no requiere de electricidad.

Por ello, su fabricación no solo debería ser más rápida sino también más económica. Del mismo modo, al no necesitar electricidad, se amplía la cantidad de zonas en las que estos respiradores podrían funcionar y también se reduce el consumo de energía en los centros de salud.

Además de esta reciente iniciativa, Ford y General Electric ya estaban trabajando en otras formas de ayudar a combatir la escasez. Otro de sus proyectos es el de la fabricación de mascarillas especiales y capuchas que los trabajadores de la salud puedan utilizar para protegerse al trabajar con los pacientes del COVID-19.

Un aumento progresivo

La primera ronda de fabricación se tiene planteada para la semana del 20 de abril. Durante este primer mes se estipula que podrían construirse unos 1.500 respiradores. Luego, esperan poder multiplicar exponencialmente esta cifra en mayo y crear al menos 12.000 máquinas de respiración asistida.

Se espera que para mediados del año, en julio, la producción haya alcanzado por lo menos unos 50.000 respiradores. Además, la meta es llegar allí con un nuevo estándar de producción que permita construir al menos 30.000 al mes con los que surtir a los hospitales y centros de salud que los necesiten.

¿Por qué Ford?

Como lo sabemos General Electric cuenta con su propia ala dedicada a la salud conocida como GE Healthcare. Por lo que, han surgido dudas con respecto a por qué se ha escogido a Ford para que sea quien estén al frente del desarrollo de los respiradores.

A modo de respuesta, GE solo comentó que tomaron la decisión considerando la capacidad de producción y la velocidad de la misma. En ambos casos, las instalaciones, materiales y personal de Ford mostraron mayor fortaleza, por lo que se convirtieron en la alternativa más prometedora.