La pandemia del coronavirus ha tenido un gran impacto en nuestro modo de vida. Debido a la misma, muchos países han tenido que paralizar sus actividades diarias y los ciudadanos han suspendido su normalidad.

En medio de circunstancias como estas, a veces mantener la calma puede ser un poco complicado. Esta situación puede volverse un poco más grave cuando las personas pierden a un ser querido.

Usualmente, el duelo ya es un punto complicado de tratar para la mayoría de nosotros. Cada persona tiene su propio modo de llevar el luto en su corazón y a veces puede resultar complicado encontrar las palabras correctas para consolar y expresar apoyo a quienes lo necesitan.

La honestidad por delante

Sin embargo, tanto en casos como estos como en general, es necesario comprender que no existe eso de las “palabras correctas”. En medio de una realidad tan particular como la que vivimos en la que hay medidas de cuarentena y distanciamiento social, las típicas reunionen y muestras de apoyo a través de afecto físico no son una opción.

Pero, aún es posible enviar mensajes o hacer llamadas a las personas afectadas por el deceso de un ser querido. Los psicólogos de la Fundación Mario Losantos del Campo, de España, quienes notaron los efectos negativos en la psique de las personas que las muertes por el COVID-19 han ocasionado, han comentado que la mejor alternativa es la honestidad.

Sabemos que ya existen algunos mensajes o frases que se suelen decir en momentos como estos. No obstante, la alternativa que podría cumplir mejor su función en ofrecer unas palabras honestas, breves o largas, a la persona en la que indiquemos tanto nuestro apoyo, como la tristeza por su pérdida.

Es importante la honestidad en este punto ya que ella permitirá que el mensaje vaya acorde con nuestros verdaderos sentimientos y no con lo que creemos que debemos decir. Asimismo, nuestra intención llegará con más fuerza y podría tener una mejor recepción. Lo que, como consecuencia, podría colaborar con nuestra meta final de brindar soporte al doliente.

Las restricciones actuales hacen el luto más complicado

Por medidas de seguridad, para evitar el contagio, no está permitido tocar a los fallecidos. Debido a lo cual, esto genera un nivel diferente de dolor en los familiares de la persona.

Ya que, muchos requieren de ese último contacto como un método de cierre para aceptar su partida. Asimismo, en lugares como Italia, donde la cantidad de fallecidos es alarmante, los funerales se ha suspendido.

Lo que, de nuevo, les quita a los dolientes otro de los pasos conocidos a través de los cuales no solo pueden vivir su duelo, sino también decir adiós a la persona y llegar a aceptar la nueva realidad. La falta de estos elementos puede dejar a las personas desarmadas ante la situación y provocarles sentimientos negativos difíciles de manejar.

Llorar es bueno

Los psicólogos han compartido algunos consejos que podríamos ofrecer a los dolientes para ayudarlos en su luto. Lo primero que aclaran es que es importante reafirmarles es que sentir dolor por su pérdida es normal, por lo que deberían permitirse sentirlo y no negarlo o ignorarlo.

Asimismo, siguiendo este patrón, los psicólogos aseguran que llorar el bueno para el proceso de luto de las personas. Ello debido a que las lágrimas naturalmente son reguladores fisiológicos que pueden generar calma al ser liberadas.

¡Psicólogos a la orden!

En caso de que la persona desee recibir ayuda profesional para superar una situación como esta o si otras necesitan más consejos sobre cómo ayudar a quienes pasan por la misma, los psicólogos de la FMLC se han puesto a la orden. A través de consultas a distancia por teléfono, los psicólogos ofrecen evaluaciones terapéuticas y asistencia a quien los llame.