El coronavirus ya ha roto una nueva marca al infectar a más de medio millón de personas en todo el mundo. Mientras las crisis de salud avanzan en países como Estados Unidos, Italia y España, el mismo también hace presencia en nuevas naciones para ponerlas en estado de alarma.

El planeta entero se encuentra en medio de una carrera para encontrar una cura. No obstante, según las proyecciones, la misma podría tardar de 12 a 18 meses en llegar. Por ello, se han planteado alternativas más inmediatas que podrían funcionar como una solución a corto plazo para esta pandemia.

Entre ellas, una de las que se ha destacado ha sido la de utilizar el plasma sanguíneo de personas que hayan superado la enfermedad para tratar de inmunizar a quienes aún la padecen. Esta se trata de una estrategia que se ha utilizado ya en épocas anteriores –no siempre con éxito– para tratar de contrarrestar fuertes olas de contagio.

Por ejemplo, se sabe que en 1918 se usó este método como un medio para intentar combatir la gripe española. Asimismo, el SARS y el MERS, en su momento, también fueron objeto de este tipo de tratamientos. Ahora, tras algunos estudios preliminares en el mundo, Madrid busca obtener los permisos para llevar a cabo sus propias pruebas.

La idea aún está en una fase preliminar

Por los momentos, no es mucho lo que se sabe sobre los planes que se tienen para esta investigación. Sin embargo, sí hemos tenido la confirmación del Centro de Transfusión de Madrid a través de su cuenta de Twitter.

Ciertos rumores sobre una solicitud de donadores de sangre por parte del Centro se esparcieron rápidamente por España y, en su intento por desmentir estos clamores, este confirmó que se encuentra colaborando para la realización de un ensayo clínico.

Si la petición es aceptada, las pruebas iniciales se realizarán en los hospitales de cercanos de la región. Pero, por los momentos, cualquier actividad se encuentra detenida a la espera de la aprobación necesaria del Ministerio de Sanidad de España.

Estados Unidos ya ha comenzado con las pruebas del plasma sanguíneo

Por su parte, los Estados Unidos ya han dado los primeros pasos con una iniciativa similar. La administración de Trump ya ha dado el visto bueno para que se trabaje con el plasma hiperinmune en casos graves de COVID-19.

Se considera que, como este método ya ha sido probado otras veces, en caso de que tenga éxito, replicarlo será mucho más fácil. Sin embargo, cabe destacar que la transfusión de plasma se trata de un proceso largo y detallado.

Por lo que, no podría convertirse en una solución para las grandes masas. En su lugar, esta realmente sería solo una forma de facilitar un tratamiento extra a las personas que presentaran cuadros más severos de la enfermedad.

Para verificar los clamores del gobierno estadounidense la FDA (Food and Drugs Administration) dio a conocer un comunicado en el que expresaban su aprobación para el inicio de estas pruebas. Pero, su aceptación también vino con ciertas restricciones –unas que, por cierto, parece que Madrid también tiene pensado aplicar.

Algunas aclaraciones de la FDA

Primeramente, la FDA dejó claro que la distribución del plasma hiperinmune antiSARS-CoV-2 solo podría llevarse a cabo por los bancos de sangre ya reconocidos y que su departamento no tendría que ver con este proceso. Asimismo, especificaron que las entidades médicas para poder realizar este procedimiento, tendrían que primero solicitar una autorización especial.

Asimismo, se encargaron de dejar claros algunos requisitos que permitan comprender qué tipo de donadores se aceptarían para el proceso de extracción de plasma. Entre los puntos más destacados estuvo que la personas haya sido diagnosticada por al menos un laboratorio reconocido y que dicho diagnóstico se encuentre documentado. Sumado a ello, se solicita que la persona presente resultados negativos continuos en una o más pruebas de COVID-19 –ya se traten de las nasofaríngeas o las pruebas de sangre con análisis molecular.

España busca alternativas para combatir al COVID-19

Por ahora, parece que las pruebas en Madrid también se guiarán según estos lineamientos. Asimismo, se pueden ver iniciativas privadas similares como la asociación que la farmacéutica española Grifols ha anunciado estar haciendo con la propia FDA y con la organización Desarrollo e Investigación Biomédica Avanzada (BARDA, por sus siglas en inglés).

La meta de estas es la recolección de muestras, según los lineamientos de la FDA, para la producción de inmunoglobulinas hiperinmunes. Los compuestos que, al ser introducidos a la sangre, permitirían que el organismo del contagiado con coronavirus pueda comenzar a fabricar sus propios anticuerpos para combatir la enfermedad.