Desde finales del mes de noviembre de 2019, un nuevo coronavirus estuvo infectando de manera silenciosa a muchas personas en la ciudad de Wuhan, en China. Sin embargo, no fue hasta finales del mes de diciembre que la noticia se dio a conocer formalmente a través de los medios, y para los primeros días de enero de 2020 los contagios ya habían traspasado los límites de China y habían llegado a países cercanos como Corea del Sur.

El virus fue propagándose cada vez más con el paso de los días, lo que llevó a las autoridades chinas a cerrar la ciudad de Wuhan, epicentro del brote, y otras dos ciudades cercanas. La cuarentena buscaba detener la propagación del SARS-CoV-2, como se ha bautizado al nuevo patógeno, sin embargo, la bomba había sido trasladada a Europa, donde Italia y España se convirtieron en nuevos puntos de concentración y de propagación del brote, que finalmente llegó a América del Sur y África.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha sido fuertemente criticada por no declarar pandemia antes, cuando para muchos ya era más que un hecho. Pero también los gobiernos de muchos países, que han sido acusados de incompetencia y negligencia al no tomar acciones prudentes para evitar escenarios como el actual.

Sin embargo, la situación en este momento pudo haber sido peor. Un equipo de investigadores del Imperial College de Londres se encargó de estimar lo que hubiese pasado de no haber tomado las acciones que se tomaron hasta ahora, y el resultado hubiese sido realmente sombrío: el brote de COVID-19 convertido en pandemia probablemente habría causado 40 millones de muertes solo este año.

¿Qué hubiera pasado si…?

Los investigadores analizaron varios escenarios, entre los cuales figura uno sin mitigación, para saber lo que hubiese pasado en el mundo de no haber reaccionado ante el brote de COVID-19. Así también otros en los que se toma en cuenta el distanciamiento social y otros varios escenarios para suprimir la propagación de la enfermedad con un mayor impacto.

Los resultados indican que, de no haber tomado ninguna acción para mitigar al nuevo coronavirus, este podría haber infectado a 7 mil millones de personas este año y haber causado 40 millones de muertes, cifras demasiado robustas para nuestros tiempos.

En cambio, la aplicación de distanciamiento social podría reducir esta carga catastrófica en aproximadamente la mitad reduciendo la tasa de contacto social en un 40 por ciento, junto con una reducción del 60 por ciento en la población de edad avanzada que, como sabemos, es la más vulnerable.

Sin embargo, como indicamos en un artículo previo, el distanciamiento social por sí solo no detendrá la pandemia. Aún cuando ha sido efectivo para reducir la tasa de contagios en algunos lugares del mundo, los sistemas de salud siguen teniendo un alto riesgo de verse abrumados rápidamente por la cantidad de pacientes infectados.

La importancia de aplicar medidas tempranas

Aunque la situación en este momento tampoco es la más idónea, los resultados de este análisis son realmente alentadores, sobre todo para aquellos más renuentes a acatar las medidas de distanciamiento social.

En efecto, la adopción temprana de medidas comprobadas de salud pública como la detección temprana, el aislamiento rápido de los casos confirmados y el distanciamiento físico entre los humanos han sido fundamentales para frenar el impacto de esta pandemia.

“Todos los países requieren una acción rápida, decisiva y colectiva para limitar el efecto de esta pandemia”, dijo la profesora Azra Ghani, una de las autoras del informe.

“Actuar temprano tiene el potencial de reducir la mortalidad hasta en un 95 por ciento, salvando 38.7 millones de vidas. Al mismo tiempo, se debe considerar el impacto más amplio de todas las medidas implementadas para asegurar que las más los vulnerables están protegidos de los impactos sanitarios, sociales y económicos más amplios de tal acción”.

Tristemente, aunque se respeten todas estas medidas, aún hay mucha probabilidad de que los sistemas de salud se sobresaturen con pacientes, y sobre todo, de que el impacto social y económico sea más intenso de lo que querríamos.

Referencia:

The Global Impact of COVID-19 and Strategies for Mitigation and Suppression. https://www.imperial.ac.uk/media/imperial-college/medicine/sph/ide/gida-fellowships/Imperial-College-COVID19-Global-Impact-26-03-2020.pdf