El acetaminofén, también conocido como paracetamol, es uno de los medicamentos de venta libre más populares en todo el mundo. Tiene un efecto analgésico que funciona eficazmente para aliviar dolores de cabeza y la fiebre, y en medio de la actual pandemia de COVID-19 es uno de los fármacos más solicitados en las farmacias.

A nivel doméstico se administra de forma oral, sin embargo, también existen versiones intravenosas empleadas comúnmente para los pacientes hospitalizados. Ciertamente, esta presentación proporciona beneficios más rápidos, pero además facilita el trabajo de médicos y enfermeras al poder administrar analgésicos en pacientes que no pueden tragar una o más píldoras.

Sin embargo, no todo es tan bueno en este tema. Administrar acetaminofén intravenoso provee un alivio rápido y permite controlar mejor las dosis, pero también tiene un efecto secundario grave: provoca una gran caída temporal de la presión arterial.

Thomas Qvistgaard Jepps, profesor asistente en el departamento de ciencias biomédicas de la Universidad de Copenhague, participó recientemente en un estudio dirigido a encontrar una causa para esta significativa caída de la presión arterial. Y sus hallazgos, publicados en la revista Atherosclerosis, Thrombosis and Vascular Biology, indican que la causa reside en la forma en que se metaboliza en el acetaminofén intravenosa.

Efectos secundarios tanto en pacientes comunes como en los críticos

La administración de acetaminofén intravenoso puede causar la caída de la presión arterial tanto en pacientes comunes como en pacientes en estado crítico, y en estos últimos, seis de cada diez experimentan dicho efecto, mientras que un tercio puede llegar al punto de requerir intervención médica.

“Estudios anteriores sugieren que es una caída bastante considerable”, dice Jepps. “Estamos, por ejemplo, hablando de caídas en el rango de 25-30 mm Hg a partir de una presión sistólica de 120, y ahora creemos que conocemos el mecanismo subyacente de este peligroso efecto secundario”.

El acetaminofén intravenoso se metaboliza de manera diferente

Experimentando con ratas, él y su equipo descubrió que la aparición de este efecto secundario se debe a que el acetaminofén intravenoso se metaboliza de manera diferente al administrado de forma oral. En lugar de ser procesado por el hígado, se metaboliza en otras partes del cuerpo dando lugar a compuestos que pueden hacer caer la presión arterial.

“El paracetamol [acetaminofeno] pasa por alto el hígado cuando se administra por vía intravenosa, por lo tanto, se metaboliza de manera diferente a cuando se ingiere por vía oral. Todavía se metaboliza, pero ocurre en otras partes del cuerpo, donde los productos químicos posteriores pueden causar un efecto que normalmente no sucedería, si el medicamento se tomara por vía oral”.

¿Cómo evitar este efecto secundario?

Una vez identificada la razón por la cual ocurre este grave efecto secundario, los investigadores han puesto su interés en idear alguna forma eficaz de evitarlo al colocar el medicamento vía intravenosa.

Una de las alternativas planteadas es usar medicamentos que bloquean los canales de potasio que controlan la contracción de los vasos sanguíneos. De hecho, haciendo esto, los investigadores lograron reducir la caída de la presión arterial en las ratas con las que experimentaron.

El gran problema es que los bloqueadores de los canales de potasio empleados para el estudio no han sido aprobados para el consumo humano, por lo que es necesario empezar a desarrollarlos y probarlos a fin de superar dicho obstáculo. Se trata de una necesidad urgente considerando la crisis sin precedentes que representa la pandemia de COVID-19.

Referencia:

Acetaminophen (Paracetamol) Metabolites Induce Vasodilation and Hypotension by Activating Kv7 Potassium Channels Directly and Indirectly. https://www.ahajournals.org/doi/10.1161/ATVBAHA.120.313997