Debido que desde el comienzo de la epidemia de coronavirus se agotaron las mascarillas quirúrgicas y los hospitales temen la escasez de este utensilio necesario para proteger a los trabajadores de la salud, un método alternativo está floreciendo: las máscaras faciales de tela hechas en casa.

Las máscaras faciales caseras no son ideales, pero dada la actual escasez de equipo de protección de grado médico en medio de una pandemia, pueden ser la mejor opción para algunas personas.

Último recurso

La peligrosa enfermedad COVID-19, provocada por la infección del coronavirus SARS-CoV-2, se ha extendido a más de 190 países. Su rápida propagación y la falta de preparación de los sistemas de salud han dejado a los médicos, enfermeras y otros trabajadores de primera línea sin acceso al equipo de protección necesario para defenderse del patógeno mientras tratan a los pacientes. También ha dejado al público sin la opción de enmascararse para frenar la difusión de la enfermedad.

Si bien los expertos en enfermedades infecciosas cuestionan el valor de las máscaras de tela caseras como un elemento de defensa contra el coronavirus, ahora instan a los profesionales médicos que no cuentan con el acceso a estos implementos de protección a utilizarlas, si no cuentan con ninguna otra opción.

Si bien el uso de una mascarilla facial casera es poco eficiente para evitar el contagio, cuenta con el potencial de ayudar a evitar la trasmisión del virus a otras personas.

Un estudio publicado en el año 2013 comparó la efectividad de las máscaras quirúrgicas y las máscaras textiles artesanales y encontró que la máscara quirúrgica demostró ser 3 veces más efectiva para bloquear transmisión, en comparación con la alternativa casera.

Sobre la base de estos resultados, los autores del estudio manifestaron que aunque el uso de una máscara casera solo debe considerarse como un último recurso, es mejor que no contar con protección alguna.

Medidas preventivas adicionales

La doctora Anna Davies, investigadora de la Universidad de Cambridge y autora principal de ese estudio, publicó instrucciones sobre cómo hacer una máscara de tela casera. Al respecto, señaló:

“Es importante enfatizar que el uso de estas máscaras faciales textiles solo ofrecerá una protección limitada y no debe considerarse una protección suficiente. Por lo tanto, es conveniente dejarle claro a las personas que recurren a esta opción que será necesario adoptar medidas preventivas adicionales”.

Aunque las máscaras faciales caseras no son ideales como elemento de protección pueden ser la mejor opción para algunas personas.

Estas recomendaciones de prevención incluyen evitar el contacto cercano con personas que parecen no estar bien y tienen fiebre y tos. Cubrirse la nariz y la boca al toser o estornudar y, cuando sea posible, usar un pañuelo de papel y el cual debe ser desechado de inmediato.

Del mismo modo, es importante lavarse las manos con frecuencia con agua y jabón y limpiar frecuentemente superficies como las manijas de las puertas utilizando un producto de limpieza normal.

La mejor manera de protegerse es quedarse en casa. No obstante, si debes salir y solo cuentas con una mascarilla de tela, puede valer la pena usarla, de acuerdo con las instrucciones anteriores.

Es importante puntualizar que si bien el uso de una mascarilla facial casera es poco eficiente para evitar el contagio, cuenta con el potencial de ayudar a evitar la trasmisión del virus a otras personas.

Referencias:

Testing the Efficacy of Homemade Masks: Would They Protect in an Influenza Pandemic? Disaster Medicine and Public Health Preparedness, 2013. https://doi.org/10.1017/dmp.2013.43

Strategies for Optimizing the Supply of Facemasks. Centers for Disease Control and Prvention, 2020. https://bit.ly/2xmADTo