Con el aumento global en la prevalencia de diabetes tipo 2, la identificación de los factores de riesgo tempranos que predisponen a los individuos a este trastorno metabólico es una prioridad.

La fuerte asociación entre un índice de masa corporal (IMC) alto en adultos y el riesgo de diabetes tipo 2 está bien establecida, por lo que mantener un peso saludable siendo una de las medidas más importantes para reducir la carga del trastorno.

Asociación explorada

Pero investigaciones han encontrado que el sobrepeso durante la infancia y el cambio de IMC durante la pubertad están asociados con la prevalencia de desarrollar diabetes tipo 2, un indicativo de que el riesgo de diabetes asociado con un IMC elevado ya puede estar presente en la infancia y la adolescencia.

Estos antecedentes sirvieron de fundamento para que un equipo de investigadores de la Universidad de Gotemburgo en Suecia explorara la asociación entre la pubertad temprana y las posibilidades de desarrollar diabetes tipo 2.

El estudio encontró que la pubertad precoz se relaciona con un mayor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 en la adultez.

Para hacerlo, el equipo examinó los datos de más de treinta mil hombres suecos nacidos entre los años 1945 a 1961 procedentes del Estudio de Epidemiología del BMI de Gotemburgo.

Los datos subyacentes comprendían cifras del IMC de los sujetos cuando tenían 8 y 20 años de edad, y la “edad de la pubertad” se definió como el momento de su mayor aumento de estatura. Además, el equipo utilizó los datos nacionales de salud de los registros suecos, y el tiempo medio de seguimiento fue de 30 años, a partir de los 30 años de edad.

Durante el seguimiento, los investigadores observaron que 1.851 participantes (6 %) habían desarrollado diabetes a la edad promedio de 57 años.

Pubertad precoz

Para la cuarta parte de los participantes del estudio que habían pasado por la pubertad más temprana, aproximadamente entre los 9 y 13 años, el riesgo de enfermarse era el doble que para los de mayor edad (de 15 a 18 años) cuando se produjo el crecimiento acelerado de la pubertad. La asociación entre la pubertad precoz y el desarrollo temprano de la diabetes tipo 2 permaneció después del ajuste del IMC a los 20 años.

De acuerdo a los resultados de la investigación, la pubertad temprana podría ser un nuevo factor de riesgo independiente para la diabetes tipo 2.

El riesgo de aparición tardía de la diabetes tipo 2 (después de los 57 años de edad) también era elevado en el grupo de participantes que habían pasado por la pubertad temprana, pero esta asociación no era tan fuerte y no persistió después del ajuste del IMC a los 20 años.

El hecho de que los participantes con una pubertad precoz tuvieran un mayor riesgo de padecer diabetes de tipo 2 tratada con insulina, confirma los resultados.

Sobre la base de estos resultados, los autores del estudio sugieren que la pubertad temprana podría ser un nuevo factor de riesgo independiente para la diabetes tipo 2 en hombres.

Estos hallazgos fortalecen la idea de que un IMC alto tanto antes como después de la pubertad contribuye al riesgo de desarrollar diabetes tipo 2. Por lo tanto, es importante controlar continuamente el peso, no sólo en la edad adulta, sino también en la infancia y la adolescencia.

Referencia: Early puberty and risk for type 2 diabetes in men. Diabetologia, 2020. https://doi.org/10.1007/s00125-020-05121-8