Las llamadas células asesinas naturales (NK, por sus siglas en inglés) son linfocitos que reconocen y matan las células infectadas viralmente y las células malignas, convirtiéndolas en un componente crítico de la inmunidad innata y un altamente deseable tipo de células para la inmunoterapia, un enfoque de tratamiento del cáncer que se fundamenta en la acción de las propias células inmunes del cuerpo, o las de un donante compatible.

Si bien los ensayos clínicos en los que se ha evaluado la eficacia de este enfoque han ofrecido resultados esperanzadores, también han mostrado que la estrategia no funciona para todos, una variabilidad que representa un desafío para los científicos.

Un papel importante

A fin de abordar esta brecha, un equipo de investigadores de la Universidad de Washington en San Louis realizó un estudio cuyos resultados sugieren que la edad de ciertas células inmunes utilizadas en la inmunoterapia juega un papel importante en su  efectividad.

El equipo encontró evidencia de que las células NK parecen ser más efectivas cuando están en desarrollo, un hallazgo que abre la puerta a la posibilidad de una inmunoterapia que no utilizaría células del paciente o de un donante compatible, sino que podrían desarrollarse a partir de las llamadas células madre pluripotentes humanas.

Los investigadores demostraron que las células inmunes “fabricadas” son mejores en la liberación de productos químicos antitumorales específicos.

A diferencia de las versiones adultas de las células NK utilizadas en la mayoría de las terapias de investigación, las versiones prematuras de dichas células no se originaron en la médula ósea. Por el contrario, estas células NK son un tipo especial de célula inmunitaria de corta duración que se forman durante el desarrollo embrionario.

Pero para fines terapéuticos, no es necesario que tales células se originen en embriones, sino que pueden obtenerse a partir de células madre pluripotentes humanas, que tienen la capacidad de desarrollarse en varios tipos de células diferentes, incluidas estas células asesinas naturales especializadas.

Más eficientes

La fabricación de estas células, que muchos centros médicos académicos ya tienen la capacidad de hacer, las haría disponibles rápidamente, eliminando el tiempo necesario para procesar las células del paciente o del donante, lo que puede llevar semanas.

Al estudiar las células NK obtenidas de células madre pluripotentes de ratones y humanos que fueron inducidas a formar este tipo de células inmunes, los investigadores demostraron que son mejores en la liberación de productos químicos antitumorales específicos, un proceso llamado desgranulación, en comparación a sus contrapartes adultas.

La imagen muestra una célula asesina natural que los investigadores desarrollaron en el laboratorio a partir de células madre pluripotentes humanas.

En referencia a los hallazgos del estudio, el doctor Christopher M. Sturgeon, profesor de medicina en la División de Hematología de la Universidad de Washington y coautor del estudio, comentó:

“Ahora sabemos de dónde provienen estas células asesinas naturales y que nunca podemos obtenerlas de un donante adulto, solo de una célula madre pluripotente; y ahora que también conocemos cómo fabricarlas y cómo funcionan, se abre la puerta para más realizar más pruebas y mejorar su función”.

Tales células, explican los autores, podrían producirse a partir de líneas existentes de células madre pluripotentes que no tendrían que provenir de un donante compatible porque, en general, las células NK no atacan fuertemente los tejidos sanos del cuerpo, como pueden hacer muchas terapias basadas en células T, otro tipo de células inmunes que con frecuencia se usan para tratar el cáncer de sangre como parte de un trasplante de células madre, comúnmente llamado trasplante de médula ósea.

Referencia: Potently Cytotoxic Natural Killer Cells Initially Emerge from Erythro-Myeloid Progenitors during Mammalian Development. Developmental Cell, 2020. https://doi.org/10.1016/j.devcel.2020.02.016