Una de las grandes preocupaciones en torno a la aparición del COVID-19 es que, siendo una enfermedad tan contagiosa, no existe un tratamiento específico para tratarla. Por el momento, las personas infectadas que no presentan un cuadro grave, pueden tratar síntomas como la fiebre y el dolor con paracetamol.

Tratándose de un coronavirus nuevo, los investigadores no tardaron en experimentar para encontrar alguna vacuna o tratamiento. En lo que respecta a esto último, fármacos empleados para tratar el virus del Ébola e incluso el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) parecían tener mucho potencial para tratar el COVID-19. Sin embargo, ensayos recientes han derribado estas expectativas.

En su documento publicado en The New England Journal of Medicine, un equipo de investigadores chinos descubrió que los medicamentos efectivos el tratamiento de pacientes infectados con VIH son ineficaces contra el COVID-19.

Administración de lopinavir y ritonavir

La comunidad científica había notado que los virus detrás de enfermedades como el COVID-19 y el VIH se hacen infecciosos gracias a una enzima llamada proteasa. Por lo que un enfoque de tratamiento propuesto consistía en aplicar fármacos como lopinavir y ritonavir, los cuales son inhibidores de la proteasa.

Ambos compuestos mostraron ser efectivos en el tratamiento de pacientes con VIH, y dado que el SARS-CoV-2, el coronavirus que causa COVID-19, necesita de la misma enzima, no parecía tan descabellado pensar que estos podrían funcionar para la nueva enfermedad también.

Entonces realizaron un ensayo clínico que incluyó a 199 pacientes en Wuhan, China, todos los cuales estaban avanzado en la enfermedad. Estos fueron divididos en dos grupos: uno que recibió atención estándar y oxígeno complementario, y otro que recibió atención estándar más la administración de lopinavir y ritonavir.

Desafortunadamente, los investigadores no encontraron ningún beneficio en el uso de los inhibidores de proteasa en los pacientes con COVID-19: los que recibieron dichos fármacos no presentaron una evolución mejor que los que no lo recibieron.

¿Podrían funcionar en otra etapa de la enfermedad?

Sin embargo, los investigadores destacan factores importantes que pudieron haber influido en la inacción del tratamiento. Uno de ellos es que los pacientes del estudio se encontraban en etapas avanzadas de la enfermedad, momento en el cual se hacía menos probable que cualquier terapia pudiera tener algún efecto. El otro, el tamaño reducido de la muestra.

De hecho, el equipo notó que estos medicamentos permitieron que los pacientes sobrevivientes experimentaran alguna mejoría clínica en menos tiempo. Sin embargo, este pequeño beneficio solo se observó en pacientes que habían recibido el tratamiento dentro de los 12 días posteriores al inicio de los síntomas.

De modo que estos resultados no necesariamente son desalentadores. En realidad, podrían tener un efecto realmente positivo aplicados al inicio de la enfermedad, por lo que la detección temprana sigue siendo una prioridad.

Referencia:

A Trial of Lopinavir–Ritonavir in Adults Hospitalized with Severe Covid-19. https://www.nejm.org/doi/10.1056/NEJMoa2001282