Estudios epidemiológicos en humanos han sugerido que las exposiciones ambientales de los padres pueden tener un impacto duradero en la próxima generación.

En línea con esta premisa, los resultados de un estudio muestran que el estrés crónico, como el que puede estar desencadenando la pandemia de coronavirus, no solo puede impactar la salud mental de una persona, sino también afectar la calidad de la esperma de un hombre, lo cual podría tener consecuencias indeseadas en su futura descendencia.

Mecanismo biológico

La investigación, que fue realizada por científicos de la Universidad de Maryland, reveló cómo el estrés experimentado por un padre puede influir en el desarrollo cerebral de su descendencia.

El estudio encontró que los efectos del estrés paterno se pueden transferir a la descendencia a través de cambios en las vesículas extracelulares, partículas que se producen en el tracto reproductivo las cuales transportan proteínas, lípidos y ácidos nucleicos entre las células y son cruciales en la maduración de los espermatozoides.

El hallazgo cobra relevancia en el contexto actual, en que la pandemia en curso es un desencadenante importante de angustia y ansiedad.

Para el estudio, los investigadores examinaron las vesículas extracelulares de ratones a los que les fue inducido un estado de estrés con la administración de corticosterona, la llamada hormona del estrés. Después del tratamiento, los investigadores observaron cambios dramáticos en las vesículas extracelulares, tanto en su tamaño general, así como en su contenido de proteínas y ARN.

Cambios significativos

Cuando estos espermatozoides se utilizaron para fertilizar un óvulo, las crías de ratón resultantes mostraron alteraciones importantes en los patrones de desarrollo cerebral temprano, y como adultos, estos ratones mostraron respuestas al estrés diferentes a los controles.

Para ver si se producían diferencias similares en los espermatozoides humanos, los investigadores reclutaron estudiantes para que durante 6 meses donaran esperma cada mes y completaran cuestionarios sobre su estado de estrés percibido en el mes anterior.

El estudio muestra que el miedo y la ansiedad prolongados pueden afectar la composición de esperma de un hombre, lo cual podría afectar a su futura descendencia.

Al examinar esta información, el equipo observó que los estudiantes que habían experimentado un estrés elevado en los meses anteriores mostraban cambios significativos en sus espermatozoides, mientras que aquellos que no experimentaron cambios en los niveles de estrés presentaron poco o ningún cambio. Estos resultados confirmaron un patrón análogo al encontrado en el experimento con ratones.

El equipo de investigación descubrió que los cambios inducidos por el estrés en el sistema reproductor masculino tienen lugar al menos un mes después de que el estrés se atenúa y la vida ha retomado sus patrones normales, lo que respalda un cambio duradero en respuesta al estrés crónico.

Por lo tanto, señalan los autores, las vesículas extracelulares pueden jugar un papel clave en la transmisión intergeneracional de la experiencia ambiental paterna, un hallazgo que cobra relevancia en el contexto actual, en que la pandemia en curso es un desencadenante importante de angustia y ansiedad.

Referencia: Reproductive tract extracellular vesicles are sufficient to transmit intergenerational stress and program neurodevelopment. Nature Communications, 2020. https://doi.org/10.1038/s41467-020-15305-w