En una época como esta, en la que la pandemia del coronavirus nos está forzando a todos a permanecer en nuestros hogares, es claro que nos hemos visto sometidos a un particular proceso de adaptación.

Con el mismo, han llegado nuevas responsabilidades y dinámicas a las que debemos acostumbrarnos dentro de nuestro hogar como parte de la cuarentena. El proceso se vuelve particularmente notorio cuando a la ecuación se le suma la presencia de niños pequeños.

Después de todo, los mismos requieren un cuidado continuo que, usualmente, se ve repartido entre los padres, los abuelos, los tíos, las niñeras, los cuidadores y maestros. Ahora, todo el peso del cuidado de repente cae sobre los padres, quienes, además, deben seguir respondiendo a las exigencias del trabajo y del hogar.

Ello puede generar mucho estrés si no se tiene un plan de acción para reaccionar a las circunstancias. Esto puede agravarse incluso más si, de repente, uno o ambos padres caen enfermos a causa del coronavirus.

Para que puedas saber qué hacer en situaciones así y prepararte, acá te dejamos algunos tips de puedes seguir. De este modo, si la crisis toca a la puerta, ya sabrás cómo responder.

La importancia de planear con anticipación

El paso número uno a la hora de enfrentar una situación como esta se trata de la planeación a futuro. No es buena idea esperar a ser diagnosticado con la enfermedad para comenzar a pensar en qué harás, sobre todo si tienes niños pequeños.

Por ello, antes que nada, planteate junto con tú pareja qué acciones podrían tomar si uno de los dos cae enfermo. En caso de que la situación sea muy grave, probablemente uno deberá ser internado y el otro quedará encargado de mantener el hogar en orden.

Sumado a ello, si ambos sufren de la enfermedad, entonces será necesario tener también planes alternativos. De este modo, incluso si ambos deben ser internados, podrán estar seguros sabiendo que sus hijos están en buenas manos.

Designa un cuidador especial

Si se da el segundo caso, lo importante es contar con un cuidador designado. El mismo debe ser el encargado de cuidar de los niños en caso de que los padres no puedan.

Es recomendable que para esta elección se consideren los riesgos de cada población, las personas mayores o con condiciones preexistentes podrían no ser la mejor opción, puesto que si se contagian posiblemente tendrían que ser tratados en un hospital y los niños nuevamente quedarían sin alguien quien los cuide.

Para estos casos, lo más recomendable es elegir grupos de poco riesgo. Asimismo, el que el cuidador o los cuidadores también tengan niños no debería ser un problema. Por lo que se ha visto, los más pequeños son los menos afectados por la enfermedad. Debido a lo cual, lo vital es velar que quienes vayan a cuidar de los pequeños no sean parte de las poblaciones de alto riesgo.

Mantén toda la información relevante a un fácil alcance

Asimismo, en caso de una emergencia, lo mejor es tener siempre a la mano la información de los pequeños, así como del cuidador asignado. De este modo, los médicos y demás trabajadores de la salud podrán saber cómo actuar o a quién acudir cuando se hable del cuidado de los más pequeños.

Quédate en casa, pero con precauciones especiales

Como sabemos, el 80% de las personas que sufren la enfermedad solo se enfrentan a síntomas leves. Por lo que, no todos tendrían por qué ser hospitalizados o internados.

En el afortunado caso de que el padecimiento no sea grave, la recomendación sigue siendo la de quedarse en casa. Sin embargo, se deberán tomar medidas extra para evitar el contagio.

Preferiblemente, la pareja enferma debería descansar en una habitación aparte. Asimismo, sus utensilios como platos, cubiertos, vasos y demás deberán mantenerse separados para disminuir las posibilidades de transmisión del virus.

Finalmente, mientras uno esté enfermo, la pareja deberá tomar el rol de cuidador principal de los más pequeños. De esta forma se disminuyen los contactos y, con ellos, la posibilidad de que se dé un contagio.

Mantén las áreas comunes limpias

Tal como lo hemos escuchado en otras oportunidades, el coronavirus es altamente contagioso, pero también fácilmente combatido por nuestros productos de limpieza convencionales. Por lo que, mantener el hogar adecuadamente desinfectado podría ser vital a la hora de reprimir el contagio del virus.

Es importante destacar que no es necesario llegar a los extremos para lograr este objetivo. Con mantener aseados los espacios comunes de la casa y realizar las antes mencionadas separaciones de utensilios, mucho del trabajo ya está hecho.

Recuerda llevar siempre un tapabocas a la hora de interactuar con la persona infectada y lo vital de evitar tocar el propio rostro u otros objetos antes de habernos lavado las manos adecuadamente.

Pon especial atención en el baño del hogar

De todos estos espacios, uno de los que más vital podría resultar para el confinamiento del virus es el baño. En el mismo, con cada deposición de la persona se liberan micro-partículas fecales al ambiente que pueden resultar contagiosas.

Como una medida preventiva, sería preferible que la persona contagiada usara un baño particular. No obstante, si ello no es posible, entonces la solución empezaría por hacer una limpieza y desinfección completa del espacio cada día.

Sumado a ello, el bajar la poceta con la tapa abajo también puede ser de mucha ayuda para evitar que las micro-partículas se esparzan por el ambiente. Además, es bueno que objetos como los cepillos de dientes estén lo más lejos posible del inodoro. De este modo se disminuirá el riesgo de que las micro-partículas lo alcancen.

Finalmente, como normal, es imperante que el lavado de las manos sea detallado y consciente cada vez que se va al baño. En el caso de los más pequeños, es bueno que el cuidador sano mantenga un control de esto para asegurarse de que los niños no lleguen a transportar el virus en sus manos.

¡Cuídate!

Para terminar con esta lista de consejos para cuidar de los niños si se tiene el COVID-19 tenemos que hablar del cuidado personal. Así como antes mencionamos que la planificación es vital, el cuidado propio también lo es.

A través de una buena alimentación, suficientes horas de sueño y algunas horas de ejercicio a la semana podremos mantener nuestro organismo mucho más saludable. Lo que, en su momento podrá ayudarlo a combatir de un mejor modo el coronavirus, en caso de contraerlo.

Recuerda, para poder cuidar de tus hijos de forma efectiva, es importante que estés en tu mejor forma y también que goces de buena salud. Por ello, si tienes la enfermedad cumple con el tratamiento sintomático, reposa y mantente lo más alejado del alcance de tus hijos que puedas.

Asimismo, si es tu pareja la que se ha contagiado, asegúrate de seguir las precauciones sanitarias necesarias, de mantenerte saludable y de vigilar a los más pequeños para que no interactúen con los objetos de la persona contagiada. De esta forma, deberás poder tener todo lo necesario para pasar la cuarentena calmadamente, incluso si tú o tu pareja han contraído la enfermedad.