Si alguna vez has tenido el infortunio de pisar un Lego, sabes que estos bloques de construcción de plástico son realmente resistentes. En un reciente estudio, un equipo de científicos encontró otra consecuencia infortunada de la indestructibilidad de estos juguetes: su descomposición en los océanos podría demorar cientos de años.

Los océanos de la Tierra están llenos de plástico de todo tipo. Pero estimar cuánto tiempo tardan en desintegrarse estos desechos en el agua de mar suele ser un desafío, principalmente por la dificultad de fechar escombros de origen desconocido.

Determinando el nivel de desgaste

Pero la forma distintiva de las piezas de Lego les hace bastante fácil de identificar, y debido a que los aditivos químicos utilizados para su elaboración han cambiado con el tiempo, la composición de cada pieza contiene pistas sobre cuándo se fabricó.

Durante la última década, organizaciones voluntarias de la península de Cornwall, al suroeste de Inglaterra, han recuperado miles de piezas de Lego y otros plásticos durante las limpiezas regulares de las playas.

Los desechos plásticos en el océano tienen una variedad de impactos negativos bien establecidos en el medio ambiente y en la vida silvestre.

Para el estudio, los investigadores utilizaron 50 de estas piezas recuperadas y determinaron las características químicas de cada bloque. Para ello el equipo utilizó un espectrómetro de fluorescencia de rayos X, y con los resultados pudieron confirmar la antigüedad de las piezas en función de la presencia de ciertos elementos que ya no se usan.

Cientos de años

Posteriormente, los investigadores compararon los ladrillos analizados con piezas sin degradar comprados en los años setenta y ochenta, pudiendo identificar los niveles de desgaste en los ladrillos recuperados de las playas, lo que se utilizó para calcular cuánto tiempo podrían durar las piezas en el medio marino.

Las piezas recuperadas tenían de 3 a 40 por ciento menos masa que sus contrapartes en perfecto estado. Sobre la base de esas mediciones, los investigadores estimaron que una pieza de Lego podría tomarle entre 100 a 1.300 años en descomponerse por completo en el océano.

La durabilidad de estos reconocidos juguetes infantiles puede ser problemática si no se hace una disposición adecuada al momento de desecharlos.

En referencia a estos resultados, el doctor Andrew Turner, profesor en la Escuela de Geografía, Ciencias de la Tierra y del Medio Ambiente de la Universidad de Plymouth y autor principal del estudio, comentó:

“Lego es uno de los juguetes infantiles más populares de la historia y parte de su atractivo es su durabilidad, por lo que puede que no sea especialmente sorprendente que aunque estén en el mar por décadas, no presenten un desgaste significativo. Sin embargo, el alcance total de su durabilidad fue incluso una sorpresa para nosotros”.

Las piezas examinadas mostraron cierto desgaste y decoloración, y algunas de las estructuras se fracturaron y fragmentaron, lo que sugiere que también pueden descomponerse en microplásticos.

Al respecto, los autores del estudio enfatizan, una vez más, la importancia de que las personas eliminen los artículos usados ​​adecuadamente para garantizar que no planteen problemas potenciales para el medio ambiente.

Referencia: Weathering and persistence of plastic in the marine environment: Lessons from LEGO. Environmental Pollution, 2020. https://doi.org/10.1016/j.envpol.2020.114299