El miedo y la ansiedad que genera la enfermedad coronaviral COVID-19 pueden ser abrumadores y causar emociones fuertes en niños y adultos. Sin embargo, tener una expectativa pesimista y esperar lo peor en situaciones de crisis, solo conducirá hacia una mayor desesperación.

Durante y después de una crisis, es natural experimentar diversas y profundas emociones. Hacer frente a estos sentimientos y obtener ayuda cuando sea necesario te ayudará a ti, a tu familia y a tu comunidad a sobrellevar la crisis que ha desencadenado la pandemia en curso.

Incertidumbre generalizada

Nadie sabe cuánto durará la pandemia o cuánto tiempo pasará hasta que podamos reanudar nuestras vidas habituales. Peor aún, a muchas personas les preocupa que puedan perder sus medios de sustento. La incertidumbre generalizada de la situación dificulta la planificación de un curso de acción y crea un alto nivel de estrés.

Las reacciones emocionales tienen el potencial de afectar nuestro comportamiento, así como nuestra capacidad de funcionar y sentido general de bienestar. La intensidad y las formas en que expresamos nuestras reacciones variarán dependiendo de nuestra experiencia personal, salud mental general y la capacidad de autocontrolar nuestros estados emocionales.

La meditación puede ser una valiosa herramienta para sobrellevar la crisis que ha desencadenado la pandemia en curso.

Las personas que controlan sus emociones toman decisiones mucho mejores. De lo contrario, sus emociones pueden dictar su curso de acción. Por ejemplo, una persona con miedo, podría reaccionar a un estímulo prematuramente. Del mismo modo, una persona irritable podría reaccionar exageradamente a una situación preocupante. Pero si una persona está tranquila, pensará en sus opciones y podrá incorporar más lógica a sus pensamientos.

Aunque muchas personas han encontrado en los atracones de Netflix, comer galletas o jugar maratones en Fortnite, una vía para escapar de la realidad, no se puede tener una confianza excesiva en estas estrategias de distracción.

Nuevas rutinas

Diversos estudios han demostrado que en situaciones apremiantes, planificar y ejecutar nuevas rutinas que te conecten con lo que realmente importa en la vida es la mejor receta para una buena salud mental.

La ciencia ha demostrado que el ejercicio, la buena nutrición y la socialización están directamente relacionados con el bienestar emocional, por lo que ahora es el momento de ser creativos.

Hasta ahora no se sabe cuánto durará la pandemia o cuánto tiempo pasará hasta que podamos reanudar nuestras vidas habituales.

La meditación puede ser una valiosa herramienta, y aunque hay muchas variedades, todas están destinadas a ayudarte a obtener más control sobre tus pensamientos y sentimientos. Si bien los beneficios de la meditación se esperan a largo plazo, se ha demostrado que el mero desempeño regular de los ejercicios de atención plena es beneficioso, incluso si es tan solo por unos minutos.

Podría ser útil darse cuenta de que estos tiempos difíciles ofrecen varias vías para el crecimiento psicológico. Aún durante el distanciamiento social, existe la oportunidad de profundizar nuestras relaciones con las personas en nuestro hogar.

Al permitir que las emociones negativas vayan y vengan, y al centrarnos en cómo pasar este tiempo para incluir la participación en actividades significativas y alegres, podemos superar esto. En última instancia, en lugar de luchar contra nuestras emociones, podemos invertir nuestra energía en crear la mejor vida posible, incluso bajo estas circunstancias.

Referencias:

Effects of mindfulness exercises as stand-alone intervention on symptoms of anxiety and depression: Systematic review and meta-analysis. Behaviour Research and Therapy, 2018. https://doi.org/10.1016/j.brat.2017.12.002

Managing Strong Emotional Reactions to Traumatic Events: Tips for Families and Teachers. National Association of School Psychologists, 2016. https://bit.ly/2QAjnkj

Manage Anxiety & Stress. Centers for Disease Control and Prevention, 2020. https://bit.ly/2Qyekkq