Hace algunas semanas, África era uno de los continentes prácticamente ilesos por el brote de COVID-19. Sin embargo, la situación parece estar cambiado de manera drástica: las infecciones se han incrementado de manera alarmante en Sudáfrica, y el África Subsahariana ha registrado su segunda muerte por el virus este viernes.

Según los datos recopilados por la AFP, el total de casos conocidos en todo el continente africano ya supera 900, y sigue en aumento, por lo que las autoridades se han pronunciado y advertido a la población sobre los próximos escenarios.

El incremento de casos en Sudáfrica

Sudáfrica se convirtió en la nación con la mayor cantidad de afectados con COVID-19 en el subcontinente a pasar de un solo caso, informado hace apenas dos semanas, a los 202 confirmados este viernes.

Y los pronósticos no parecen ser muy buenos para el país, ya que el ministro de Salud, Zweli Mkhize, indicó en su intervención que las proyecciones científicas muestras que las infecciones “en última instancia pueden afectar hasta el 60 por ciento de la población”.

Esto quiere decir que gran parte de la población se verá afectada por el coronavirus, sin embargo, no necesariamente todos al mismo tiempo, ni tampoco de una forma grave. “Simplemente significa que la forma en que se propaga la infección viral, eso probablemente sucederá”, de modo que el virus “va a estar con nosotros por bastante tiempo”, advirtió.

Por el momento, Sudáfrica ha tomado acciones similares a las de otros países afectados: impedir la llegada de extranjeros a su territorio y la suspensión de vuelos regionales e internacionales, prohibir las reuniones de más de 100 personas, suspensión de actividades escolares y eventos culturales y deportivos, entre otras restricciones.

Restricciones religiosas

En Lagos, la ciudad más grande de África, se encuentra la mezquita Zawiyat Sofwat El-Islam, lugar de encuentro de muchos fieles que, dejándose guiar por su fe y devoción, hicieron caso omiso a las recomendaciones de las autoridades y entraron prácticamente a la fuerza.

“Estoy aquí a pesar del coronavirus para ofrecer oraciones a Dios. El Dios Todopoderoso es el dador y el tomador de la vida. Todos debemos rezar y pedirle que tome esta extraña enfermedad del mundo”, dijo Alhaja Basirat Okeowo.

El servicio duró menos de 30 minutos, luego de lo cual se anunció la cancelación de un servicio especial dominical y se recomendó a los fieles que regresaran a sus hogares.

África oriental aplica medidas más estrictas

Por su parte, Kenia no ha anunciado nuevos casos en dos días, pero sí la intensificación de medidas ordenando el cierre de bares a partir de las 7:30 pm. Así también los supermercados deberán limitar el número de compradores, abrir durante 24 horas y ofrecer servicios de entrega.

“Nuestras acciones la próxima semana determinarán si entraremos en una crisis total con graves consecuencias humanas y económicas, o si limitaremos los impactos adversos de esta enfermedad, salvaremos vidas y reduciremos el impacto en nuestra economía”, advirtió el ministro de salud, Mutahi Kagwe, aludiendo a la necesidad de acatar dichas órdenes.

Referencia:

Warning of long battle as Africa’s virus numbers rise. https://medicalxpress.com/news/2020-03-africa-virus.html