Se estima que alrededor del 60 por ciento de las enfermedades infecciosas que afectan a los seres humanos son zoonóticas (que pasan de los animales a humanos). Entre los parásitos que causan estas enfermedades, muchos tienen ciclos de vida complejos que conectan especies huéspedes a través de una extensa red alimentaria.

Si bien la mayoría de estos ciclos de trasmisión se han interrumpido por maniobras como la purificación del agua o el procesamiento alimentario, algunas actividades mantienen a los humanos íntimamente conectados con los ecosistemas, y por lo tanto existe el riesgo de que las personas puedan contaminarse con estos parásitos.

Cadena alimenticia

La anisakidosis, una de las pocas enfermedades zoonoticas que pueden ser transmitidas a los humanos por animales marinos, se contrae a través del consumo de mariscos y peces crudos, encurtidos, ahumados, poco cocinados o incorrectamente congelados.

La enfermedad es causada por un gusano parásito, conocido como anisakis, popularmente llamado gusano de arenque y el nematodo pseudoterranova, llamado gusano del bacalao, que están distribuidos globalmente y son omnipresentes en la carne de las especies marinas.

El análisis reveló que los gusanos parasitarios Anisakis tuvieron un dramático incremento poblaciones durante el período de 1978 a 2015.

Después de que los gusanos eclosionan en el océano, primero infectan pequeños crustáceos que habitan en el fondo, como camarones. Cuando los peces pequeños comen los crustáceos infectados, los gusanos luego se transfieren a sus cuerpos, y esto continúa a medida que los peces más grandes comen peces infectados más pequeños. Los humanos y los mamíferos marinos se infectan cuando ingieren un pez que contiene los gusanos.

Cuando las personas comen gusanos de arenque vivos, el parásito puede invadir la pared intestinal y causar síntomas que imitan los de la intoxicación alimentaria, como náuseas, vómitos y diarrea.

En la mayoría de los casos, el gusano muere después de unos días y los síntomas desaparecen. Aunque estos parásitos no pueden reproducirse con éxito en el tracto intestinal humano, pueden sobrevivir allí temporalmente y causar una patología importante.

Estimando la abundancia

En este contexto, un equipo de científicos de la Universidad de Washington, realizó una revisión de la literatura publicada para investigar cómo la abundancia global de estos gusanos ha cambiado con el tiempo.

Con ese propósito, el equipo de investigación examinó los estudios publicados que presentaron estimaciones de la abundancia de cada gusano en los peces en momentos determinados.

La anisakidosis se contrae a través del consumo de mariscos y peces crudos, encurtidos, ahumados, poco cocinados o incorrectamente congelados.

Este análisis reveló que la población de los gusanos Anisakis aumentó 283 veces durante el período de estudio de 1978 a 2015, mientras los gusanos Pseudoterranova no cambiaron en abundancia en esa ventana de tiempo.

Los autores no están seguros de qué causó el gran aumento de los gusanos Anisakis en las últimas décadas, pero el cambio climático, más nutrientes de los fertilizantes y la escorrentía durante el mismo período podrían ser razones potenciales.

Aunque los riesgos para la salud de estos gusanos marinos son bajos para los humanos, los autores del estudio creen que pueden estar teniendo un gran impacto en los mamíferos marinos como los delfines, las ballenas y las focas.

Al respecto, la investigadora Chelsea Wood, catedrática en la Facultad de Ciencias Acuáticas y Pesqueras de la Universidad de Washington, y coautora del estudio, indicó:

“El estudio es interesante porque muestra cómo los riesgos tanto para los humanos como para los mamíferos marinos están cambiando con el tiempo. Es importante saberlo desde el punto de vista de la salud pública y para la comprensión qué puede estar pasando con las poblaciones de mamíferos marinos que no están prosperando como se espera”.

Referencia: It’s a wormy world: Meta‐analysis reveals several decades of change in the global abundance of the parasitic nematodes Anisakis spp. and Pseudoterranova spp. in marine fishes and invertebrates. Global Change Biology, 2020. https://doi.org/10.1111/gcb.15048