Como ya todos lo sabemos, la pandemia del coronavirus se ha extendido por casi todos los rincones del planeta. Con su llegada, los países entran en estado de alarma y buscan los mejores medios para contenerlo.

Algunas han sido mucho más eficientes que otros en esta tarea. Por ejemplo, China y Corea del Sur ya están mostrando los frutos de sus fuertes controles en la disminución de los casos reportados, llegando en China hasta no tener que reportar ninguno nuevo por día.

Sin embargo, otros ejemplos como el de Hong Kong han sido menos notorios pero no por ello menos reconocibles. A pesar de su cercanía con China, la región ha logrado resistir consistentemente los avances del virus.

La resistencia de Hong Kong

Como una nueva medida para continuar con los mecanismos de control y evitar el contagio, Hong Kong ha activado desde la medianoche del 19 de marzo una nueva regla de cuarentena. Según la misma, todos los viajeros que lleguen de destinos internacionales deberán someterse a dos semanas de cuarentena.

En efecto, esto ya se había puesto en práctica, sin embargo, lo que ha cambiado es el modo en el que la misma se regulará. Según el comunicado que han dado a conocer, ahora parte de la cuarentena implicará utilizar una pulsera electrónica destinada a medir el cumplimiento de las restricciones.

Entonces, la misma se convertirá en una especie de vigilante constante que se asegurará de constatar que las personas cumplan con la cuarentena. En caso de que se presente una violación a la misma, el equipo alertará no solo a los organismos de salud sino también a la policía.

De esta forma, todos podrán actuar lo más rápido posible para contener los daños. Como reprimenda, aquellos que incurran en esta violación deberán pagar multas de hasta 600 euros o enfrentarse a 6 meses de cárcel.

La pulsera no rastreará la ubicación pero sí el movimiento

Muchos han visto con preocupación la llegada de esta pulsera al pensar que se trata de un mecanismo que fácilmente viola la privacidad. Sin embargo, también el gobierno se ha encargado de aclarar que la misma no se trata de un rastreador constante de la ubicación exacta de quien la porte.

De hecho, la labor de la misma es simplemente detectar si la persona se ha salido del rango de un punto A, ya que este era su espacio de cuarentena. Por los momentos, ya 5.000 de estas se encuentran en funcionamiento y otras 55.000 serán asignadas como vaya siendo necesario.

Se sabe que, hasta la fecha, Hong Kong había impuesto la cuarentena a más de 50.000 individuos. Ahora, lo más probable es que los mismos completen su cuarentena con estas nuevas pulseras electrónicas.

El uso de la multitecnología para controlar la epidemia

La llegada de estas pulseras para monitorear los movimientos de los individuos en cuartentena no se trata de la única participación de la tecnología en las medidas que ha tomado Hong Kong. De hecho, también han creado una aplicación complementaria que haga mucho más fácil el proceso de ubicación del usuario en caso de que rompa la cuarentena.

Sumado a ello, ya el gobierno había estado haciendo seguimientos de ubicación al solicitarlas de aplicaciones como WhatsApp y WeChat. Asimismo, realizan videollamadas sorpresa a los individuos en cuarentena a diversas horas para determinar que siguieran en sus hogares.

Ahora, la llegada de las pulseras electrónicas hará el trabajo de seguimiento más fácil. Pero no implica que las otras herramientas vayan a quedar en el olvido. La verdad, la meta de Hong Kong es usar todos los medios posibles por asegurar el cumplimiento de las cuarentenas y, así, también garantizar el bienestar de los habitantes de su territorio.