Bien sabemos que el sueño es absolutamente necesario para gozar de una buena salud, tanto física como cognitiva y emocional. De hecho, en una entrada publicada meses atrás hablamos de un estudio que revelaba que, cuando estamos estancados en un problema, dormir puede ayudar a solucionarlo.

Sin lugar a dudas, suena como una buena estrategia para evitar las preocupaciones y para dar solución a lo que las causa. Sin embargo, el efecto también puede ser inverso: algunas veces los pensamientos negativos y la lucha por la perfección pueden hacer que nos mantengamos despiertos más de la cuenta, e incluso insomnio.

Precisamente esto es lo que ha observado un equipo de investigadores de la Universidad de Flinders en un estudio que involucró a 400 adolescentes entre 14 y 20 años de edad, y que determinó que esta privación del sueño aumenta el riesgo de depresión y ansiedad.

Perfeccionistas tienden a tener pensamientos negativos

El profesor Michael Gradisar, director de la Clínica del sueño infantil y adolescente de la Universidad de Flinders, explica que su trabajo encontró un vínculo entre los pensamientos negativos repetitivos y el retraso en el sueño, una tendencia observada mayoritariamente en los encuestados con personalidades perfeccionistas.

“El pensamiento negativo repetitivo genera hábito y puede contribuir significativamente a dificultar el sueño y causar depresión en los adolescentes, a quienes ya les gusta quedarse despiertos hasta altas horas de la noche”.

Un nuevo enfoque para abordar los problemas de sueño y depresión

Se trata de un punto digno de atención considerando que la depresión afecta entre el 3 y 8 por ciento de los adolescentes, y puede tener efectos muy negativos en su vida: dificultad para concentrarse, pérdida de interés en el trabajo escolar, dificultad para relacionarse con sus similares, e incluso motivar pensamientos suicidas. Estos efectos pueden perpetuarse hasta la edad adulta y causar estragos en su desenvolvimiento e integración en la sociedad.

Procurar dormir lo suficiente y tener un sueño de calidad es una prioridad para la prevención de la depresión y de sus consecuencias, por lo que la detección de los pensamientos negativos recurrentes y el perfeccionismo como factores que perjudican el descanso proporciona un punto de partida adicional para intervenir el problema.

Los padres y cuidadores de adolescentes pueden enfocar sus esfuerzos en alentar rutinas de sueño saludables como acostarse temprano en los días escolares y los fines de semana, y evitar el uso del teléfono móvil antes de dormir.

Referencia:

The roles of repetitive negative thinking and perfectionism in explaining the relationship between sleep onset difficulties and depressed mood in adolescents.  https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S2352721819302141