El gobierno de Lombardía, la región de Italia más afectada por el brote de COVID-19, ha hecho un llamado al personal de salud retirado en los últimos dos años a volver a sus funciones para apoyar en medio de la crisis sanitaria. Lombardía ha reportado dos tercios de las muertes por la enfermedad en el país.

Los hospitales de Italia se encuentran colapsados por la gran cantidad de casos, y tanto las instalaciones como el personal médico se han hecho insuficientes para satisfacer la demanda de atención médica generada por la propagación del virus.

Y a pesar de que se han aplicado restricciones importantes y distanciamiento social aplicadas este mes tras el aumento inesperado de los casos, las tasas de contagios y muertes por COVID-19 no han cesado. Esto sigue siendo motivo de preocupación y ha llevado a muchos a preguntarse si se ha llegado por fin a la cúspide de la emergencia, o si lo peor aún está por venir y los bloqueos continuarán.

Sin embargo, un equipo de expertos en informática y enfermedades infecciosas de la Universidad de Génova parece haber dado respuesta a esta interrogante. Usando un nuevo modelo para predecir la evolución del brote han estimado que el punto máximo de casos diarios se alcanzará entre el 23 y 25 de marzo, un resultado “con un margen de error aceptable”.

De ser así, lo que ocurra después de dichas fechas manteniendo las estrategias preventivas actuales, dependerá en gran medida de las políticas que implemente el gobierno italiano y la forma en que los italianos las acaten.

Las estrategias aplicadas hasta ahora

Intentando cortar la cadena de propagación del SARS-CoV-2 en la población, el primer ministro de Italia, Giuseppe Conte, anunció un cierre efectivo a nivel nacional el 11 de marzo, el cual duraría aproximadamente dos semanas para lograr dicha meta.

Las ciudades permanecerán cerradas hasta el 25 de marzo, mientras que las escuelas y las instituciones públicas permanecerán cerradas hasta al menos el 3 de abril. Pero en vista de que la situación no ha mermado hasta ahora, existe la posibilidad de que dichas fechas se corran un poco.

No se trata de un pico máximo simultáneo

Y es que tal como advierte el profesor de la Universidad de Génova, Giorgio Sestili, “alcanzar el pico no significa que esté despejado. Solo significa que la epidemia ha comenzado a disminuir y que, unos días después, habrá alcanzado el punto de saturación de los casos de cuidados intensivos”.

Pero Giovanni Rezza, director del departamento de enfermedades infecciosas del Instituto Nacional de Salud (ISS) de Italia, considera un absurdo hablar de un pico a nivel nacional, ya que las restricciones se impusieron en momentos diferentes en las diferentes regiones.

“Hablar de un pico a nivel nacional simplemente no tiene sentido. Es imposible hacer pronósticos porque la epidemia aparece como manchas en un leopardo”, aseguró.

Su opinión es apoyada por Pierluigi Lopalco, epidemiólogo de la Universidad de Pisa, quien comparó los modelos de pronóstico para COVID-19 con los pronósticos del tiempo: “Son buenos por 24 horas, están bien por las próximas 48 horas, pero ya no son confiables por las próximas 72 horas”.

Sestili está al tanto de ello, y advierte que habrá “desequilibrios” entre las 22 regiones de Italia. Inevitablemente, todas alcanzarán este pico de contagios diarios, pero no al mismo tiempo. Sin embargo, el Consejo Nacional de Investigación (CNR) de Italia espera una “reducción significativa” de los casos en la región de Lombardía, cerrada desde el 8 de marzo. para el próximo martes o miércoles, por lo que es necesario continuar con las medidas de contención.

Referencia:

Is Italy peaking yet? Experts urge patience. https://medicalxpress.com/news/2020-03-italy-peaking-experts-urge-patience.html