Dicho de una manera práctica y sencilla, la ansiedad consiste en anticiparse a lo que podría pasar en caso de tomar cierta decisión. Y aunque ciertamente puede ser de utilidad para aplicar mejores criterios en el cumplimiento de nuestros objetivos, cuando se hace muy frecuente puede tener efectos muy negativos.

La ansiedad puede paralizarnos a tal punto que no solo pasamos demasiado tiempo divagando en torno a las cosas que podríamos hacer, sino que también puede llevarnos a evadir tanto a personas como situaciones. Se puede convertir en un trastorno y la persona afectada puede requerir apoyo psicológico y terapia para poder salir de círculo de evasión, por lo que es uno de los puntos de mayor interés en cuando a la salud mental en la actualidad.

Sin embargo, es perfectamente adorable. A pesar de que existen medicamentos ansiolíticos, estos suelen ser la última opción por la que optan los psicólogos. En su lugar, estos suelen proponer una serie de técnicas y herramientas que pueden ayudar a sus pacientes a sentirse más calmados.

Dicho esto, citaremos algunos consejos de afrontamiento emitidos por la Asociación Americana de Ansiedad y Depresión en su sitio web para afrontar la ansiedad de manera efectiva y evitar que cohíba nuestras acciones.

Comer de manera balanceada

Muchos especialistas aseguran que lo que comemos tiene impacto sobre nuestro estado emocional, y las grasas y alimentos ultra procesados han sido relacionados con depresión y problemas de autoestima. Como señalaron los investigadores de un estudio publicado recientemente, levar una alimentación balanceada, rica en frutas y verduras puede ayudar a mejorar el estado de ánimo y reducir la ansiedad.

Dormir lo suficiente

La recomendación general en jóvenes y adultos es dormir unas ocho horas diariamente, y procurar hacerlo en un lugar apto para ello: una habitación silenciosa y oscura, con una cama cómoda y temperaturas adecuadas para ello. Dormir mal o dormir poco puede hacernos más torpes, y esto no favorece en nada la ansiedad.

Limitar el consumo de alcohol y cafeína

Ambas sustancias tienen efectos estimulantes bien conocidos que pueden disfrutarse en alguna que otra ocasión. Sin embargo, su consumo frecuente puede tener un impacto negativo sobre nuestra salud mental. En particular el alcohol ha sido relacionado con la depresión, mientras que el café, al estimular nuestro estado de alerta, puede afectar nuestra capacidad de decisión.

Hacer ejercicio diariamente

Cuando nos ejercitamos, nuestro cuerpo libera hormonas que nos hacen sentir bien, aún cuando nuestro cuerpo se sienta agotado. Además, permite establecernos pequeñas metas y practicar la toma de decisiones y la disciplina para cumplirlas, lo cual puede prepararnos para otras situaciones en la vida.

Respirar hondo

Una recomendación muy cliché para muchos, pero ciertamente muy efectiva. Una buena respiración puede ayudar a calmar a una persona en medio de una crisis de ansiedad, tristeza o enojo.

Junto a todo esto, apartar y respetar el tiempo que corresponde a las actividades que más nos llenan. Aunque haya días malos, poder hacer exactamente lo que nos gusta en algún momento del día o de la semana puede ayudarnos a sentirnos mejor.

Referencia:

Coping Strategies. https://adaa.org/tips