La situación actual de pandemia global causada por el coronavirus tan solo en el curso de estos tres meses ya ha hecho cambios significativos en lo que habría sido la “normalidad” de este año 2020. Desde febrero o incluso finales de enero, variados grandes eventos internacionales se han cancelado como una medida preventiva contra el contagio.

Como se sabe, el virus es altamente contagioso y, sobre todo, muestra ser más efectivo en espacios con grandes conglomeraciones de gente. Por ello, muchas de las medidas preventivas de las naciones han incluido la suspensión de la mayoría de los grandes encuentros públicos.

Ante esto, los entes organizadores de dichos eventos se han visto en la necesidad de decidir entre cancelar por completo o cambiar su sistema a un digital. Con la finalidad de no perder la oportunidad de intercambiar información y hacer nuevas conexiones –por lo menos en el caso de las reuniones científicas–, los eventos han hecho esfuerzos por dar un salto y desarrollarse en el terreno digital.

Las cancelaciones como medidas preventivas

Tal como ya lo mencionamos, la cadena de cancelaciones de eventos de toda índole que hemos visto en este año se ha dado como consecuencia del avance del coronavirus por el mundo. En la mayoría de los casos, la mayoría de estos eventos se desenvuelven como un gran acontecimiento internacional.

Por lo que, científicos de todas partes del mundo se encuentran y comparten ideas antes de volver a sus respectivas naciones. Ahora, si durante el encuentro han estado expuestos al coronavirus, su retorno podría implicar el esparcimiento del mismo a lo largo del mundo en muy poco tiempo.

Para evitar esto, las grandes reuniones han sido suspendidas hasta nuevo aviso. De la mano con esta decisión, ha venido la de transferir todo lo que sea posible al territorio de la web y realizar los eventos de forma digital.

¿Se quedarán estas nuevas alternativas?

Con la llegada de la era digital, y sobre todo si incluimos el asentamiento de las redes 5G, podríamos encontrarnos con que estas conferencias web “contingenciales” podrían convertirse en la norma para los próximos años.

Hasta la fecha, el nivel de aceptación que han recibido estos cambios ha sido bastante alto. Ya que, incluso de antes, una buena parte de la comunidad científica ya estaba solicitando que este tipo de cambios se dieran.

No es la primera vez que la posibilidad de considera

Para este 2020, ya han pasado años desde que distintas áreas de la comunidad científica, sobre todo aquellas con recursos limitados o conformadas por científicos de con alguna discapacidad se han quejado de la dificultad que se les presenta para asistir a los congresos.

Alegan que, con una alternativa digital, las puertas se abrirían para muchos más individuos, de forma que el intercambio científico por oportunidad sería mucho más enriquecedor de lo que ha sido hasta ahora.

Se abre el camino a un mundo de conferencias más inclusivas

Por lo que podemos ver, es muy posible que este cambio que ha sido impuesto por la llegada del coronavirus, se quede debido a las necesidades del público. Como lo hemos mencionado, los viajes internacionales muchas veces han presentado un problema para científicos con bajos recursos o con alguna discapacidad de reduce su movilidad.

La alternativa de que los encuentros y discusiones se realicen desde cada centro de investigación abre las puertas a un nuevo mundo de posibilidades. Asimismo, las discusiones serían incluso más ricas. Ello debido a que, todos los interesados verían las ponencias según su dispnibilidad de tiempo para luego participar activamente en la conferencia.

De este modo, aquellos que no habrían podido asistir por choques de horarios repentinamente tienen ahora la oportunidad de participar también.

El cambio podría traer beneficios a largo plazo

Además, el cese de este tipo de eventos también podría tener un efecto positivo en la huella de carbono que dejamos en el planeta. Después de todo, los vuelos internacionales requieren de una gran cantidad de combustible. Y si anualmente estos ya no se realizan, a la larga el efecto en el ambiente podría ser mucho más positivo de lo que creeríamos.

Referencia:

A year without conferences? How the coronavirus pandemic could change research: doi: 10.1038/d41586-020-00786-y