Una nueva investigación muestra que Siri y el asistente de Google pueden colocarse en un estado vulnerable y en contra de sus usuarios al ser hackeados a través de las ondas ultrasónicas.

Hoy en día, existen miles de mecanismos que le permiten a los usuarios maliciosos acceder a los dispositivos inteligentes sin que su dueño se de cuenta, ahora un estudio reciente muestra que las ondas ultrasónicas podrían ser un importante factor que contribuya en ello.

Ondas ultrasónicas, Siri y Google assistant en peligro

Las ondas ultrasónicas son un tipo de onda acústica o sonora que cuenta con una frecuencia por encima del espectro audible del oído humano, es decir, aproximadamente 20.000 Hz.

Un tipo que onda que según una investigación realizada por la Facultad de Ingeniería de la Universidad Estatal de Michigan podría ser utilizada por hackers para colocar los dispositivos personales que cuenten con Siri y el Asistente de Google en contra de sus usuarios.

Un estudio como prueba del proceso

En este sentido, el profesor asistente en el Departamento de Ciencias de la Computación e Ingeniería y autor principal de la investigación SurfingAttack, Qiben Yan señaló que durante este estudio se descubrió que las vibraciones inaudibles se pueden enviar a través de tableros de madera, metal y vidrio.

Esta investigación se desarrolló a través de un escenario realista que incluye una lámina de metal o una lámina de vidrio con un dispositivo de ataque que está oculto debajo de un mantel.

De acuerdo con la fuente, en esta investigación se mostró lo vulnerables que son algunos de los equipos más actuales, como: cuatro iPhones; los 5, 5s, 6 y X; los primeros tres píxeles de Google; tres Xiaomis; Mi 5, Mi 8 y Mi 8 Lite; Samsung Galaxy S7 y S9 y Huawei Honor View 8.

Más de 15 equipos vulnerables

Yan señala que tal y como se muestra en los videos, los hackers puedan conectar un transductor piezoeléctrico de bajo costo debajo de una mesa o estación de carga e implementar el uso de ondas ultrasónicas para controlar estos dispositivos con estos asistentes de voz hasta con una distancia de 30 pies, una acción que le permite al atacante secuestrar los códigos de autenticación de dos factores e incluso realizar llamadas fraudulentas sin que el usuarios se den cuenta de ello.

Finalmente, los investigadores señalan que para evitar ser victimas de un hackeo a través de las ondas ultrasónicas, pueden colocar los equipos en una mesa de recarga evitando que esté completamente en contacto con la mesa o utilizando un mantel tejido suave que interrumpa las ondas guiadas por ultrasonido.