La lucha contra la propagación en curso del coronavirus, recientemente declarada una pandemia, involucra todo tipo de esfuerzos e iniciativas. En este sentido, resalta cómo la robótica y la inteligencia artificial pueden ser valiosos recurso para tal fin.

La robótica se está utilizando para higienizar hospitales, algunos de los cuales utilizan luz ultravioleta para desinfectar los entornos clínicos, una iniciativa orientada a minimizar la exposición de los trabajadores de la salud al COVID-2019.

Robots en los hospitales

En China, epicentro del brote viral, se están utilizando robots en los hospitales para entregar transportar alimentos y medicamentos a los pacientes, tomarles temperatura, e incluso para rociar desinfectantes en las instalaciones.

Más allá del entorno clínico, los agentes policiales han sido dotados de cascos inteligentes con tecnología de reconocimiento facial y una cámara de infrarrojos que detecta automáticamente la temperatura corporal.

La robótica se está utilizando para higienizar hospitales, algunos de los cuales utilizan luz ultravioleta para desinfectar estos entornos clínicos.

Además de comprobar la temperatura corporal, se está utilizando inteligencia artificial para diagnosticar el SARS-CoV-2, virus que causa la enfermedad COVID-19. La infervisión, un software que detecta automáticamente los síntomas a través de imágenes de tomografía computarizada, puede hacer que los diagnósticos sean más rápidos y reducir el riesgo de error humano.

Además de las innovaciones de ingeniería, la ciencia de los datos está contribuyendo a los esfuerzos para contener la pandemia COVID-19. Por ejemplo, la Universidad Johns Hopkins tiene un mapa global que muestra el número de casos confirmados de COVID-19 en todo el mundo, basado en informes oficiales.

Compartiendo información

Healthmap, una iniciativa de instituciones que incluyen la Facultad de Medicina de Harvard, el Hospital Infantil de Boston y la Universidad Northeastern, adopta un enfoque similar, aunque también tiene en cuenta los mensajes de los medios de comunicación social en la extracción de datos. Event Horizon presenta un modelo matemático que predice dónde puede propagarse el virus basándose en las rutas de vuelo internacionales.

Internet ha facilitado considerablemente la colaboración entre los principales actores. La secuenciación realizada por los científicos chinos, que se puso a disposición del público apenas unas semanas después del brote en Wuhan, está siendo estudiada por investigadores médicos y doctores de todo el mundo, en un intento de desarrollar vacunas y tratamientos para COVID-19.

Los agentes policiales han sido dotados de cascos inteligentes que hacen reconocimiento facial y detectan automáticamente la temperatura corporal.

La avanzada secuenciación del genoma llevada a cabo en Brasil se compartió en virological.org, un foro para el análisis y la interpretación de la evolución molecular y la epidemiología de los virus.

Otros investigadores han puesto su trabajo a disposición del público a través de bases de datos en línea, como DrugVirus.info, una plataforma gratuita que ofrece información sobre los compuestos existentes que pueden utilizarse potencialmente para el tratamiento de COVID-19.

También se está estudiando la posibilidad de reposicionar los medicamentos, o de darles un nuevo uso, con el fin de encontrar nuevos usos terapéuticos para los medicamentos existentes.

Referencia: The coronavirus is creating weird new business opportunities, from robots to anti-spitting hats. Vox, 2020. https://bit.ly/2w4afxc