El brote de la enfermedad por coronavirus, COVID-19, se está extendiendo rápidamente por todo el mundo generando en muchos países grandes desafíos para prevenir y gestionar la propagación del virus dentro y fuera de las fronteras.

La Organización Mundial de la Salud ha expresado preocupaciones particulares sobre la vulnerabilidad de los países con sistemas de salud débiles. Pero COVID-19 no es la primera pandemia que afectado estos países, los cuales se han enfrentado a brotes importantes de enfermedades infecciosas en el pasado, como el brote de ébola que azotó África occidental entre los años 2013 y 2016.

Capacidad global de vigilancia y respuesta

Al igual que COVID-19, ese brote de ébola afectó a múltiples países y entornos urbanos. La región oriental de Sierra Leona fue la primera afectada en mayo de 2014, y tres meses después el brote se había extendido a otras regiones del continente. Durante el brote se registraron más de 8.000 infecciones y más de 4.000 muertes.

Los funcionarios de salud y los científicos que lidiaron con el brote de ébola obtuvieron una valiosa experiencia. Por ejemplo, apreciaron el papel de la educación para la salud, la difusión de información correcta y la sensibilización en el control de la propagación del brote.

El periodo de incubación de COVID-19 es de 21 días, una ventana tiempo en el que los infectados pueden propagar la enfermedad sin presentar síntoma alguno.

Las epidemias de enfermedades infecciosas emergentes subrayan la necesidad de mejorar la capacidad global de vigilancia y respuesta. Pronosticar la propagación espacio-temporal de enfermedades infecciosas durante un brote puede permitir a los respondedores mantenerse a la vanguardia.

Sin embargo, no se trata de una tarea sencilla debido a que la propagación de la enfermedad está influenciada por múltiples factores, incluyendo los parámetros del patógeno subyacentes de transmisión y dinámica epidemiológica, la conectividad de la población y las condiciones ambientales, entre otros.

Se ha demostrado que el tiempo desde el momento en que las personas se infectan hasta que se vuelven infecciosas (el período latente) y cuando se vuelven sintomáticas (el período de incubación), y la relación entre los dos, juegan un papel importante en el potencial epidémico de las enfermedades.

Una ventana tiempo

En particular, la transmisión que ocurre durante el período de incubación, antes de que un individuo desarrolle síntomas, puede contribuir a la rápida propagación de la enfermedad.

El período de incubación ya ha sido reconocido como un componente importante para comprender las epidemias y el control, con el conocimiento convencional de que los largos períodos de incubación permiten más tiempo para que los respondedores amplíen las intervenciones contra la epidemia general y, por lo tanto, son ventajosos para los esfuerzos de control de enfermedades.

Durante el brote de ébola que azotó África occidental entre los años 2013 y 2016 se registraron más de 8.000 infecciones y más de 4.000 muertes.

Lo que la investigación de brotes anteriores ha demostrado es que los gobiernos pueden no responder adecuadamente a brotes importantes, ya que suelen ser reacios inicialmente a movilizarse contra un brote y luego pueden verse obligados a tomar medidas drásticas para abordar la falta de respuesta inicial.

Hay factores que también limitan lo que se puede hacer, incluidos los períodos de incubación que dificultan el monitoreo de un brote. El periodo de incubación de COVID-19 es de 21 días, una ventana tiempo en el que los infectados pueden propagar la enfermedad sin presentar síntoma alguno.

Sin embargo, las nuevas herramientas implementadas contra COVID-19 muestran que las personas y los gobiernos, aunque sean de países que no cuentan con un sistema de salud robusto, pueden prepararse mejor mediante el análisis espacial para determinar cuándo y dónde actuar.

Referencias:

Incubation periods impact the spatial predictability of cholera and Ebola outbreaks in Sierra Leone. PNAS, 2020. https://doi.org/10.1073/pnas.1913052117

Geographical tracking and mapping of coronavirus disease COVID-19 / severe acute respiratory syndrome coronavirus 2 (SARS-CoV-2) epidemic and associated events around the world: how 21st century GIS technologies are supporting the global fight against outbreaks and epidemics. International Journal of Health Geographics, 2020. https://doi.org/10.1186/s12942-020-00202-8