Tal como hemos dicho antes, las guerras siempre dejan tras de sí un sinfín de consecuencias terribles, comenzando por las pérdidas materiales y la muerte de cientos de inocentes. Sin embargo, si algo nos hace aprender es, precisamente, pasar por una guerra.

La capacidad de resolver en este contexto se vuelve imperativa, así como el desarrollo de nuevos artefactos que nos ayuden a ganar o a sobrevivir. Y sin duda, de todas las guerras, en las que más rápido tuvimos que actuar fueron en las dos guerras mundiales, las cuales implicaron que muchos países se involucraran en el conflicto. Es por eso que en esta ocasión, tal como lo hicimos antes con la Primera Guerra Mundial, les traemos los avances tecnológicos que trajo este segundo gran conflicto armado.

Motor a reacción

Estos motores solo eran parte de aviones que estaba a prueba al inicio de la guerra, pero con la premura del conflicto se comenzaron a aplicar en aviones de combate. En Inglaterra ya existía esta tecnología, pero la habían dejado de lado al darle importancia a otros asuntos, pero fueron los alemanes los que decidieron impulsar su desarrollo armando el Messerschmitt Me 262, el cual superaba con creces los aviones de los aliados, derribando 5 aviones en un solo vuelo.

Linternas de dinamo

Uno de los pequeños inventos que aún hoy en día son utilizados por su gran utilidad son las linternas de dinamo, que consisten en fuentes de luz que pueden activarse gracias al uso de un asa colocada en la parte superior de la misma.

Fue creada para que las tropas pudieran iluminar su camino sin necesidad de baterías, fuego o aceite. Debido al ruido que genera el dinamo, estas linternas luego recibieron el apodo de “knijpkat”, una palabra alemana que podría interpretarse como “gato exprimido” debido al ruido que hice el dinamo al ser accionado.

Cabinas presurizadas

Debido a los grandes riesgos que conlleva volar a gran altitud, como sufrir de hipoxia, descompensión o barotraumatismo, los bombarderos eran equipados con máscaras de oxígeno. Sin embargo, estas no eran completamente funcionales y dificultaban el movimiento de quien las portaban, por lo que luego los estadounidenses desarrollaron el primer sistema de presión de cabina, con las secciones de la nariz y la cabina conectadas a la popa a través de un largo túnel, todo presurizado.

Estas estaban incluidas en aviones experimentales hasta que se introdujo en la B-29 Superfortress en 1944. Luego de la guerra, este sistema fue aplicado también a los aviones de pasajeros, facilitando así su comodidad en los viajes a gran altura.

Sistemas de navegación

Estos fueron creados para que los bombardeos fueran precisos. Principalmente se usaron los sistemas Oboe y Gee-H, los cuales estaban basados en radio, aunque solo podían ser utilizados por cierta cantidad de aviones en cada oportunidad.

Luego de esto, se desarrolló el sistema GEE, el cual sí podía ser utilizado por varios aviones a la vez y se basaba en tecnología de radionavegación. Este, a través de radiopulsos, ayudaba a los tripulantes a conocer la posición exacta de los otros aviones a su alrededor en un radio de alrededor de 400 millas.

Cauchos sintéticos

Los Aliados estaban en problemas con respecto a la necesidad de conseguir cauchos, pues el Eje controlaba la mayor cantidad del material. Ante este panorama, había que conseguir una solución rápida al problema, pues eran necesarios para el transporte de soldados y equipo.

Por esto, en 1940 el inventor Waldo Semon desarrolló el Ameripol, un nuevo tipo de caucho sintético que era más barato y más sencillo de hacer, mejorando así la situación de los Aliados y ayudando a satisfacer las necesidades de Estados Unidos en la guerra.

Aceite

Con toda esta maquinaria en movimiento, la escasez de aceite era algo que se veía venir. Era muy necesario para poder continuar el conflicto armado, por lo que no tardaron en aparecer nuevas alternativas más baratas pero funcionales por parte de ambos bandos.

El día que Orson Welles detuvo New York

Los alemanes desarrollaron una mezcla de éster de ácido adípico con aceite de polietileno, mientras que los estadounidenses hicieron un nuevo tipo de aceite sintético, el cual terminó facilitando el arranque de los aviones en invierno y reduciendo el depósito de hollín en los radiadores de aceite.

Penicilina

No solo fueron avances tecnológicos los que aparecieron en esta época, también en el ámbito de la salud vimos algunos progresos. Por ejemplo, la penicilina, que fue descubierta en 1928 por Alexander Fleming, en 1939 fue cuando se potenció su popularidad. Su distribución masiva en Estados Unidos para que las tropas aliadas tuvieran antibióticos en el caso de heridas logró que se salvaran del 12 al 15 por ciento de las víctimas de la guerra.

La segunda Vergeltungswaffe

También conocida como V-2, este potente misil, que pudo haber acabado con 2500 personas en un solo ataque (aunque al menos 20000 murieron en el proceso de fabricación), fue una de las precursoras para el posterior invento de los cohetes espaciales que nos llevaron a la Luna. También, gracias a su novedosa tecnología, sirvió como precursor de otras herramientas de control satelital como Google Earth, el GPS y las comunicaciones satelitales.

Energía nuclear

El que es quizás uno de los inventos más peligrosos para el mundo en la actualidad fue desarrollado durante la Segunda Guerra Mundial. A pesar de que su potencial se conocía desde antes del conflicto, no fue sino en 1945 cuando Estados Unidos demostró lo que realmente era el poder de una bomba nuclear al lanzar dos en Japón, específicamente Hiroshima, el 6 de agosto, y tres días después en Nagasaki.

Si bien es cierto que hoy en día es utilizada de forma segura para producir energía eléctrica, su uso aún es bastante polémico debido a la gran cantidad de efectos negativos que esta conlleva.

Computadoras

Las comunicaciones durante la guerra se hacían cada vez más difíciles y la necesidad de descifrar los códigos emitidos por Enigma, la cual fue desarrollada durante la Primera Guerra Mundial, era imperativa. Estos contenían información acerca de ataques sorpresas, espías y muchas otras cosas que ayudarían a los Aliados a ganar el enfrentamiento.

Es así como aparece Alan Turing, un británico que desarrolló las primeras máquinas Bombe, las cuales lograban descifrar los códigos emitidos por Enigma. Estas fueron destruidas luego de que terminara la guerra por orden del gobierno británico, pero el conocimiento estaba ahí, así que Turing continuó desarrollando más ordenadores con nuevas capacidades, siempre apuntando hacia la Inteligencia Artificial. Estos fueron los cimientos de lo que son las computadoras de hoy en día.

RFID o “identificación por radiofrecuencia”

Esta nació como una técnica de espionaje increíblemente eficaz que incluso hoy en día la seguimos utilizando en miles de aparatos que usamos diariamente. Consiste en un sistema de almacenamiento de datos remoto, el cual no necesita electricidad, y cuyo propósito es transmitir información mediante ondas de radio.

En la guerra, un dispositivo de este estilo elaborado por Leon Theremin fue insertado en un regalo que le enviaron a la embajada de los Estados Unidos, el cual fue colgado en una de las paredes del estudio de Averell Harriman y se mantuvo transmitiendo las conversaciones privadas que este tenía en su despacho durante siete años. El resto es historia, y la podrás encontrar en otro de nuestros artículos.

Como podrás ver, muchos inventos de los cuales dependemos fuertemente fueron desarrollados durante este tiempo. ¿Cuál es tu favorito de todos?

Más en TekCrispy