Con la carrera contra el reloj en la que se ha convertido la investigación del coronavirus, cada pequeño nuevo pedazo de información que podamos obtener es preciado. Recientemente, un estudio preliminar que se publicará en el portal medRxiv nos ha traído nuevos datos sobre el SARS-CoV-2.

Según esta investigación –que aún espera un proceso de revisión– refleja datos más detallados sobre los periodos de contagio del coronavirus y cuándo esta enfermedad se muestra más activa. Curiosamente, los resultados obtenidos apuntan a tendencias distintas a las que esperaríamos.

Los síntomas leves indican una capacidad de contagio más temprana

En el caso de su pariente más cercano, el SARS, los infectados se volvían más contagiosos en el momento en el que la enfermedad se agravaba y alcanzaba los pulmones. Ello implicaba que, aquellos con casos más leves o menos avanzados no presentaban un riesgo de contagio tan alto.

Con los resultados del estudio, se puede ver que incluso los pacientes con una cantidad de síntomas menores –que no han desarrollado la versión grave del COVID-19– llegan más rápido a un alto pico de posibilidades de contagio. Según los datos, a los 5 días los pacientes de bajo riesgo se muestran más contagiosos, con una concentración del virus 1.000 veces más alta que la alcanzada por el SARS.

A este pico luego lo sigue un proceso de remisión que resulta en un cese de la enfermedad luego del día 10 aproximadamente. Para este momento, los pacientes aún pueden presentarse como positivos en la prueba del coronavirus, pero en su organismo ya no es posible ubicar muestras del virus capaces de reproducirse –lo que implica que ya no hay riesgo de contagio.

Otro detalle que descubrió la investigación fue que, en el día 6 aproximadamente –un día después del pico más alto de contagio– es posible detectar que el cuerpo comienza a generar anticuerpos. Según los registros, dicha tendencia se mantiene hasta el doceavo día por lo general –etapa en la cual, tanto los síntomas como el virus están dejando el organismo.

Los casos graves actúan de forma distinta

A pesar de que la investigación no cubrió por completo a los casos graves y su comportamiento, se pudo llegar a algunas conclusiones. En las oportunidades en las que los pacientes desarrollaron la versión grave del coronavirus, la época de mayor contagio se retasó hasta que la enfermedad cumpliera 10 días en el organismo.

En estos casos, igual que con el SARS, en el momento en el que el coronavirus comienza a generar neumonía, el paciente se convierte en un ente altamente contagioso. Acá no se ha podido determinar el motivo por el que existe este cambio ni si, por ejemplo, estos pacientes no son capaces de desarrollar los mismos anticuerpos que sus contrapartes menos afectadas.

Aún hace falta una investigación más profunda

Como lo hemos mencionado, esta se trata de una investigación preliminar, por lo que aún no es posible dar respuestas concluyentes con respecto al proceso de contagio del COVID-19. Sobre todo porque la muestra del estudio fue de apenas 9 pacientes, debido a lo cual, los resultados no pueden ser extrapolados a una población entera.

Aun así, esta investigación deja marcado un camino que se puede estudiar posteriormente más a fondo. De forma que se pueda determinar el nivel de exactitud de estos resultados y, en el mejor de los casos, usar el conocimiento para mejorar los sistemas de cuidado y prevención de la enfermedad.

Como un punto adicional, los investigadores declararon que, ni siquiera en los momentos de más alto riesgo de contagio fueron capaces de reproducir el virus a partir del encontrados en las muestras de orina y de heces de los pacientes. Por lo que, acá también dejan abierta una puerta de investigación. Esta parece corroborar que, por lo menos a través de estos dos medios, el coronavirus no es capaz de transmitirse.

Referencia:

Clinical presentation and virological assessment of hospitalized cases of coronavirus disease 2019 in a travel-associated transmission cluster: https://doi.org/10.1101/2020.03.05.20030502