El coronavirus de Wuhan, cuyo nombre formal es SARS-CoV-2, se dio a conocer a diciembre de 2019 como un nuevo virus que causaba una enfermedad muy similar a la neumonía con la aparición de unos pocos casos iniciales.

Pero en enero, la situación empezó a salirse de control con una amplia propagación en la ciudad de Wuhan, epicentro del brote, y los viajeros que salieron de esta y del país lograron propagar la enfermedad a otros países como Estados Unidos y Corea del Sur.

En Estados Unidos la situación parecía estar controlada en los primeros meses, pero en la actualidad ya se han confirmado más de 1,000 casos y 29 muertes por su causa. En cambio, en Corea del Sur la situación ha sido un poco diferente.

El país asiático experimentó un rápido aumento de los casos de COVID-19, como se conoce a la enfermedad que causa el SARS-CoV-2, lo cual hizo que se convirtiera en uno de los países más afectados fuera de China.

Sin embargo, las tasas de infección se han reducido sustancialmente en comparación con el inicio del brote y sus tasas de mortalidad ahora son más bajas que en cualquier lugar. De hecho, este miércoles se han confirmado 7,755 casos en Corea del Sur, lo cual lo ubica en el cuarto lugar en el mundo, pero apenas se han registrado 60 muertes, una cifra que está muy por debajo de lo estimado por la Organización Mundial de la Salud.

Esto nos lleva a preguntarnos cómo es que Corea del Sur ha logrado responder al brote de manera eficiente. La AFP ha indagado en las posibles respuestas, y en un artículo publicado recientemente explica que la clave parece estar en un enfoque diferente al aplicado por los otros países.

Diagnósticos tempranos a cambio de menor privacidad

En Corea del Sur el enfoque fue muy diferente al que suele venir a nuestra mente cuando hablamos del brote de un virus. En lugar de dejar en cuarentena a las ciudades afectadas, las autoridades han implementado un modelo de información abierta, con participación públicas y pruebas diagnósticas generalizadas.

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El gobierno de Corea del Sur ha solicitado a la población reducir el contacto con otras personas como apoyo para manejar el brote de SARS-CoV-2.

Cuando se confirma un nuevo caso de infección, proceden a rastrear a las personas con las que tuvo contacto, a las cuales se les realizan las pruebas para confirmar o descartar COVID-19. Pero para ello no solo se basan en autoinformes, sino también en los movimientos de la persona infectada en los 14 días anteriores a su diagnóstico.

Las compras realizadas con tarjetas de crédito, imágenes de CCTV y rastreo de teléfonos móviles quedan registrados en sitios web del gobierno, de modo que, cuando surge una nueva infección en determinada área, las personas ubicadas en la misma reciben una alerta de mensajes de texto para que tomen las medidas preventivas necesarias.

Y como muchos habrán pensado en este momento, este método en efecto implica una invasión a la privacidad de los ciudadanos, permite hacer detecciones tempranas y evitar el aumento de las tasas de infección.

El país que hace más pruebas diagnósticas de SARS-CoV-2 en el mundo

Corea del Sur es el país que ha realizado más pruebas diagnósticas, alrededor de 10,000 por día, y además las aplica más rápido que cualquier otro. Y aunque suena exagerado, los especialistas aseguran que esto ha ayudado en la detección temprana de pacientes de COVID-19 y abordar de manera eficaz el epicentro de la infección, reduciendo su propagación.

El costo de la prueba ronda los 160,000 wones, que equivalen a 134 dólares estadounidenses, pero es gratis para los pacientes sospechosos de portar el virus, personas vinculadas a casos ya confirmados y para aquellos que dan positivo. Esto ha funcionado como una forma de incentivo para que las personas participen en la lucha contra el virus.

Capacidad para realizar pruebas diagnósticas

Según el reporte, Corea del Sur tiene capacidad de realizar más de 15,000 pruebas diagnósticas al día, con más de 500 cínicas designadas para ello y más de 40 instalaciones de acceso directo con el fin de minimizar el contacto entre pacientes y personal de salud. Hasta el día de hoy se han reportado unas 220,000 pruebas diagnósticas en su territorio.

Pero esta estrategia ha resultado del aprendizaje de los errores del pasado. El país experimentó escasez de kits de pruebas diagnósticas durante el brote de Síndrome Respiratorio del Medio Oriente (MERS) de 2015, y para no repetir esta situación, crearon un sistema para acelerar este proceso.

De hecho, pocas semanas después de que el brote se anunciara en China, el gobierno había aprobado los kits de prueba COVID-19 que arrojaban resultados en tan solo seis horas y las clínicas surcoreanas ya estaban equipadas.

Disciplina en Corea del Sur

Pero además de las pruebas diagnósticas, las autoridades han puesto en marcha una campaña de “distanciamiento social” que insta a las personas a permanecer en el interior de sus recintos, evitar reuniones y minimizar en la medida en que fuera posible el contacto con otros. Gracias a ello, decenas de eventos masivos típicos en su región, como los conciertos de K-pop y juegos deportivos han sido cancelados.

Pero esto no tiene por qué espantar a nadie. Corea del Sur funciona bajo la estructura de la democracia, pero su población valora mucho la disciplina y ha sido especialmente receptiva de las instrucciones emitidas por el gobierno.

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La población de Corea del Sur ha demostrado un alto nivel de disciplina y ha seguido los lineamientos emitidos por las autoridades para prevenir el contagio del coronavirus.

Marylouise McLaws, de la Universidad de Nueva Gales del Sur, epidemiólogo y asesor de la Organización Mundial de la Salud, resalta esto como un factor que ha influido de manera positiva en el manejo del brote. “En las democracias, a menudo somos un poco desdeñosos con respecto a cualquier gobierno que esté en el poder y tomamos sus consejos con un grano de sal”, apuntó.

La tasa de mortalidad más baja

Los expertos indican que la detección temprana ha permitido proporcionar tratamiento temprano a los pacientes infectados, además de aumentar la probabilidad de identificar otros casos a tiempo. Todo esto parece mejorar el pronóstico general.

Pero hay otros puntos dignos de resaltar. En Corea del Sur la mayoría de las infecciones por SARS-CoV-2 han ocurrido en mujeres, y casi la mitad de los casos corresponden a personas menores de 40 años. Esto ha sido atribuido a la reunión de la Iglesia de Jesús Shincheonji, cuyos miembros son principalmente mujeres entre 20 y 30 años de edad.

Como explicamos en un artículo previo, el coronavirus de Wuhan tiene más probabilidad de ser letal en adultos mayores, personas con enfermedades subyacentes y en los hombres.

Un ejemplo para otros países

Masahiro Kami, jefe del Instituto de Investigación de Gobernanza Médica con sede en Tokio, está de acuerdo en que Corea del Sur ha demostrado eficacia en el manejo de la emergencia y considera que es un ejemplo a seguir para otros países.

De igual forma, McLaws considera que la situación en Italia, el segundo país más afectado por el coronavirus después de China, pudo haberse evitado de haber aplicado medidas de contención a tiempo.

Referencia:

Coronavirus: Can S. Korea be a model for virus-hit countries? https://medicalxpress.com/news/2020-03-coronavirus-korea-virus-hit-countries.html