Los resultados de recientes investigaciones revelan una tendencia que a muchos les puede sorprender: una significativa disminución en el consumo de alcohol entre los jóvenes.

Este cambio de comportamiento puede generar importantes beneficios para la salud, ya que el consumo excesivo de alcohol es la causa de una serie de enfermedades crónicas, y con relativa frecuencia se crean malos hábitos de bebida entre las edades de 16 y 25 años. Así que hay mucho que aprender de los jóvenes que tipifican cómo la cultura del consumo de alcohol parece estar cambiando.

Cambio de roles

Los factores económicos, incluido un clima más amplio de restricción y austeridad, pueden afectar el tiempo y el dinero que los jóvenes tienen disponible para gastar en alcohol. Hay opiniones que argumentan que el cambio se debe a que los jóvenes pueden ser más conscientes de los riesgos para la salud del alcohol.

La forma en que los adultos jóvenes ven el alcohol muestra que su consumo excesivo no tiene que ser la forma predeterminada de socializar.

Pero los cambios en el comportamiento de beber pueden ser solo una parte de cambios más amplios en la cultura juvenil súper conectada de hoy. Por ejemplo, la tecnología en línea ha hecho que los amigos y la familia ahora sean accesibles instantáneamente a través de las redes sociales y los teléfonos inteligentes, y el rol central de los pubs y clubes para iniciar y consolidar las redes sociales parece haber cambiado.

Los pubs y los clubes ya no son el lugar de acceso para que las personas socialicen, gracias a diversos factores culturales, que incluyen un mayor número de jóvenes que no beben y la mayor aceptabilidad de no beber como una opción social.

La disminución también podría ser simplemente una reparación del equilibrio que comenzó con el aumento de la popularidad del alcohol registrada durante la década de 1990.

Patrones de consumo más saludables

Uno de los mayores obstáculos para alentar a los jóvenes a beber menos es el estigma que aún existe alrededor de no beber o incluso beber con moderación. Muchos estudios apuntan a esto, particularmente entre los estudiantes.

La tecnología en línea hace que los amigos y la familia sean accesibles instantáneamente por lo que  el rol de los pubs y clubes para iniciar y consolidar las redes sociales parece haber cambiado.

En un estudio realizado en el año 2017, los participantes reconocieron experimentar presión de los compañeros para beber, y si no tomaban alcohol se les consideraba que “no pertenecen” o incluso están excluidos.

En muchos casos, la decisión de no beber choca con las expectativas de ser una persona joven, donde beber en exceso se interpreta como la forma de “vivir la vida al máximo”.

No está claro cuál es la razón definitiva del cambio de tendencia observado, por lo que todavía hay mucho que aprender en términos de cómo alentar a otros a adoptar patrones de consumo más saludables.

Comprender estos cambios es un proceso continuo. Pero los cambios en la forma en que los adultos jóvenes ven el alcohol muestra que su consumo excesivo no tiene que ser la forma predeterminada de socializar, y tal vez todos podamos tener una relación más saludable con el alcohol.

Referencias:

Why are young people drinking less than earlier? Identifying and specifying social mechanisms with a pragmatist approach. The International Journal on Drug Policy, 2019. https://doi.org/10.1016/j.drugpo.2018.12.001

Negative Experiences of Non-Drinking College Students in Great Britain: an Interpretative Phenomenological Analysis. International Journal of Mental Health and Addiction, 2018. https://doi.org/10.1007/s11469-017-9848-6

Young people are drinking less: It is time to find out why. Drug and Alcohol Review, 2015. https://doi.org/10.1111/dar.12255