El panorama es sombrío, las cifras son preocupantes. En menos de tres semanas, Italia ha pasado de tener solo tres casos de coronavirus a registrar el mayor brote de la enfermedad después de China.

Los datos apuntan a una tendencia preocupante: en Italia, las personas enfermas por COVID-19 parecen tener un mayor riesgo de morir. Tomando en cuenta los 9.172 casos de infección registrados por la Organización Mundial de Salud (OMS), muestran que la tasa de mortalidad por COVID-19 en Italia alcanza el 5 por ciento (463 muertes), mucho más alta que el promedio global de 3,4 por ciento.

La población más antigua

En cuanto a los factores que podrían estar influyendo en la alta tasa de mortalidad registrada, resalta la edad de sus habitantes: Italia tiene la población más antigua de Europa.

La edad promedio es de 47,3 años y alrededor del 23 por ciento de los residentes italianos tiene 65 años o más. La mayor parte de las muertes por el coronavirus de Italia se han registrado entre personas de 80 y 90 años, un segmento demográfico que se sabe que es más susceptible a desarrollar complicaciones graves por COVID-19.

Restricciones de viaje, cierre de escuelas, partidos de fútbol que se juegan a puerta cerrada y espacios públicos desérticos son algunos de los efectos de la epidemia COVID-19 en Italia.

Además, a medida que las personas envejecen, aumentan las posibilidades de desarrollar al menos una afección que debilita su sistema inmunitario, como el cáncer o la diabetes. Tales condiciones también hacen que las personas de edad avanzada sean más susceptibles a los efectos del coronavirus.

Tasa de mortalidad general

Otro problema puede ser la cantidad de personas en un área determinada que requieren atención médica. La mayoría de los casos (más de 6.000), así como las muertes (333) se han registrado en Lombardía. Tener muchas personas gravemente enfermas en una sola región podría potencialmente abrumar al sistema de atención médica.

Este fue probablemente el caso en Wuhan, China, donde comenzó el brote de coronavirus y que vio la mayoría de los casos de COVID-19. Un informe reciente de la OMS encontró que la tasa de mortalidad en Wuhan fue del 5,8 por ciento, en comparación con el 0,7 por ciento registrado en el resto del país.

La mayor parte de las muertes por el coronavirus de Italia se han registrado entre personas de 80 y 90 años, un segmento que se sabe que es más susceptible a complicaciones graves por COVID-19.

Finalmente, el país puede no estar registrando muchos de los casos leves de COVID-19. Con frecuencia, a medida que las pruebas se expanden dentro de una comunidad, se encuentran casos más leves, lo que reduce la tasa de mortalidad general. Este fue el caso en Corea del Sur, que realizó más de 140.000 pruebas y encontró una tasa de mortalidad del 0,6 por ciento.

Las personas con síntomas más leves, o aquellas que son más jóvenes, podrían no hacerse la prueba, un aspecto que lleva a muchos a sospechar que la verdadera tasa de mortalidad en Italia está más cerca de la tasa global de mortalidad del 3,4 por ciento.

Italia ha realizado una cantidad considerable de pruebas, más de 42.000 hasta el sábado (7 de marzo). Sin embargo, es probable que haya un brote considerable en el área, que necesitaría aún más pruebas para poder ser identificado.

Referencia: ANALYSIS: Why have there been so many coronavirus deaths in Italy? The Local, 2020. https://bit.ly/2wNrp25