La acumulación de grasa visceral se considera uno de los factores de riesgo más importantes para el desarrollo de la diabetes de tipo 2. No obstante, los mecanismos moleculares que vinculan la acumulación de grasa visceral con el deterioro del metabolismo de la glucosa aún no se han dilucidado por completo.

Un desencadenante comúnmente aceptado es la inflamación crónica de bajo grado en la grasa visceral y los órganos metabólicos, como el hígado y los músculos, en las personas con diabetes y obesidad.

Firmas microbianas

La microbiota intestinal es uno de los principales impulsores de la inflamación crónica, debido a la translocación de diferentes componentes bacterianos, un fenómeno conocido como endotoxemia metabólica.

Aunque algunos estudios han vinculado la composición y la actividad microbiana de los intestinos con trastornos metabólicos, sigue siendo objeto de debate si la microbiota intestinal está relacionada causalmente con la obesidad y la diabetes de tipo 2.

Los resultados del estudio sugieren que las bacterias pueden estar involucradas en el desarrollo de la diabetes tipo 2.

Una importante limitación a ese respecto es que la mayoría de los estudios conexos se han basado principalmente en el análisis de la microbiota intestinal. Pocos informes han identificado posibles firmas microbianas en la sangre o el tejido adiposo de personas con obesidad y diabetes.

En un reciente estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Laval, la Universidad McMaster y el Instituto Cardiológico y Pulmonar de Quebec encontró que la sangre, el hígado y ciertos depósitos de grasa abdominal en los diabéticos tienen una firma bacteriana diferente a la de los no diabéticos, un hallazgo que sugiere que las bacterias pueden estar involucradas en el desarrollo de la diabetes tipo 2.

No era la misma

Los investigadores demostraron esto usando muestras de sangre y tejidos de 40 pacientes obesos tomadas durante la ejecución de una cirugía bariátrica. La mitad de los participantes padecían diabetes tipo 2, mientras que los otros sujetos mostraron resistencia a la insulina sin ser diabéticos.

Para ello, el equipo de investigación identificó el material genético bacteriano en cada uno de los tejidos muestreados, que provenían del hígado y tres depósitos de grasa abdominal. Según el tipo de bacteria presente y su abundancia relativa, los investigadores lograron determinar la firma bacteriana de cada tejido.

La acumulación de grasa visceral se considera uno de los factores de riesgo más importantes para el desarrollo de la diabetes de tipo 2.

Este análisis reveló que la firma bacteriana en los diabéticos no era la misma que en los no diabéticos. También mostró que el número total de bacterias variaba de un tejido a otro, y era más alto en el hígado y en el epiplón mayor (un tejido graso que conecta el estómago y el colon transverso), dos áreas que juegan un papel importante en la regulación metabólica.

Estos resultados proporcionan evidencia intrigante de firmas genéticas bacterianas en cinco compartimientos biológicos extra intestinales, un hallazgo que representa un logro pionero y loable.

Como tal, estos hallazgos podría sustentar una nueva línea de investigación que aumentará progresivamente el conocimiento y ayudará a descifrar el papel de la “microbiota tisular”, sus interacciones con el huésped y su relevancia para los trastornos metabólicos y potencialmente otras enfermedades.

Referencia: Type 2 diabetes influences bacterial tissue compartmentalisation in human obesity. Nature Metabolism, 2020. http://dx.doi.org/10.1038/s42255-020-0178-9