Se sabe que los humanos, de manera automática, rápida e inconsciente, nos formamos primeras impresiones de los rostros de las personas. Existe evidencia de que los juicios de primera impresión influyen en el comportamiento de las personas hacia un individuo, determinando el inicio de interacciones positivas o negativas.

Sin embargo, hasta la fecha, se sabe poco acerca de cómo los humanos hacen juicios sobre si interactúan con animales individuales, y si estos juicios son precisos.

Explorando juicios

La rápida expansión de las poblaciones humanas y la popularidad del turismo de vida silvestre han llevado a los humanos y animales salvajes a una proximidad frecuente, lo que suele conducir a interacciones cercanas entre especies. Infortunadamente, se ha demostrado que estas interacciones cercanas aumentan los riesgos para el bienestar humano y animal.

Por lo tanto, poder hacer un juicio preciso de las características sociales, de salud y demográficas de los animales salvajes conduciría a una comunicación efectiva entre especies, lo que podría reducir los riesgos para ambas.

Cuando las personas alimentaron a los monos, los investigadores observaron que era más probable que se acercaran a los animales dominantes.

Se ha sugerido que los humanos y los primates (no humanos) tienen un sistema de señalización facial de personalidad compartida, y que ambas especies podrían usar juicios de primera impresión para evaluar con precisión los rasgos sociales y de salud de otras especies de primates.

A fin de profundizar en esta cuestión, investigadores de la Universidad de Lincoln en Reino Unido, exploraron si los juicios del rasgo social humano de los macacos de Berbería influyen en la proximidad prevista para acercarse, en qué características morfológicas se basan estos juicios y si reflejan el comportamiento real de los macacos.

Para ello, el equipo de investigación mostró a un grupo de 277 personas una muestra de fotos de macacos salvajes de Berbería, un primate que comúnmente se mezcla con turistas en Gibraltar y el norte de África, y les pidieron que evaluaran sus rostros de acuerdo con una variedad de rasgos, incluido el dominio, la confiabilidad, la ternura y la sociabilidad.

A los participantes del estudio también se les preguntó qué tan cerca estarían dispuestos a llegar al mono para alimentarlo o tomarle una foto.

No concuerda

Los resultados mostraron que las personas manifestaron que estaban más dispuestas a acercarse, alimentar o tomar fotos con macacos que percibían como confiables, subordinados, lindos, sociales, jóvenes o hembras. Esto sugiere que perciben estos rasgos sociales como más seguros de abordar.

Sin embargo, a pesar de formar estas primeras impresiones basadas en rostros, lo que los investigadores observaron en las interacciones reales no concuerda con lo que expresaron las personas.

Los juicios de primera impresión influyen en el comportamiento de las personas hacia un individuo, determinando el inicio de interacciones positivas o negativas.

Cuando las personas alimentaron a los monos, el equipo evidenció que era más probable que se acercaran a los animales dominantes, aquellos a los que estaban menos dispuestas a acercarse debido a que los percibían como menos seguros.

En referencia a estos resultados, la doctora Laëtitia Maréchal, profesora de Psicología en la Universidad de Lincoln y coautora de la investigación, comentó:

“Es importante estudiar las interacciones de la vida silvestre para mejorar la seguridad y el bienestar de los humanos y los animales involucrados”.

De acuerdo a los autores, el estudio representa un paso significativo para entender cómo comunicarse mejor con otras especies, lo cual pudiera tener implicaciones positivas para la seguridad humana y el bienestar animal.

Referencia: The importance of first impression judgements in interspecies interactions. Scientific Reports, 2020. https://doi.org/10.1038/s41598-020-58867-x