Hasta hace unos días, la cuestión de si las mascotas domésticas pueden contraer la enfermedad COVID-19 era simple de responder, pero la confirmación por parte de las autoridades sanitarias de Hong Kong de que un Pomerania dio positivo por un “bajo nivel” de coronavirus, complica la situación.

En los análisis realizados, el perro, propiedad de Yvonne Chow Hau Yee, una paciente con coronavirus, resultó “débil” positivo para COVID-19, informó el viernes (28 de febrero) el Departamento de Agricultura y Pesca de la ciudad. En lugar de un análisis sanguíneo, el resultado provino del análisis de muestras de fluido nasal y bucal.

Solo un portador

Ante la noticia, científicos de todo el mundo se mostraron escépticos de que la enfermedad pudiera saltar entre especies tan rápidamente, en cambio creían que el resultado positivo podría deberse a la contaminación ambiental de sus cavidades bucales y nasales. Si ese fuera el caso, el perro solo sería un portador, de la misma manera que cualquier objeto, como un pañuelo, por ejemplo.

El perro fue examinado por primera vez el 26 de febrero; no obstante otras tres pruebas realizadas han confirmado que el Pomerania tiene niveles bajos de infección. Expertos de la Universidad de Hong Kong y la Organización Mundial de Sanidad Animal han acordado unánimemente que este es un caso de transmisión de humano a animal.

Autoridades resaltan que estar infectado no es lo mismo que ser infeccioso, lo que significa que es capaz de propagar el virus.

Los resultados positivos del Pomerania se convierten en el primer caso de una mascota se contagia con el virus, en medio de un brote global que ahora ha infectado a más de 95.000 personas y se ha cobrado más de 3.200 vidas.

El ente sanitario continuará monitoreando de cerca al Pomerania que solo será devuelto a su propietaria cuando el resultado de la prueba sea negativo.

El caso ha llevado a las autoridades de Hong Kong a recomendar encarecidamente que los perros, gatos y otros mamíferos pertenecientes a pacientes confirmados de COVID-19 se sometan al mismo período de cuarentena de 14 días que los humanos.

No entrar en pánico

Las personas enfermas deben evitar el contacto con las mascotas y se debe buscar el consejo de un veterinario si se detectan cambios en las condiciones de salud de una mascota.

Hasta el momento no hay evidencia alguna de que las mascotas transmitan la enfermedad o se enfermen ellos mismos.

En general, los dueños de mascotas deben mantener una buena higiene, incluso lavarse las manos antes y después de manipular a sus animales y no besarlos. Finalmente, puntualizan las autoridades, no entrar en pánico.

La Sociedad para la Protección de los Animales en Hong Kong ha enfatizado que estar infectado no es lo mismo que ser infeccioso, lo que significa que es capaz de propagar el virus.

Si bien la información nos dice que el perro tiene un bajo nivel de infección, la comunidad en general debe tener en cuenta que el perro no muestra síntomas de ningún tipo.

En este sentido, un portavoz de la Organización Mundial de Sanidad Animal declaró que hasta el momento no hay evidencia alguna de que las mascotas transmitan la enfermedad o se enfermen ellos mismos, por lo tanto, no hay justificación para tomar medidas contra los animales de compañía que puedan comprometer su bienestar.

Referencia: SARS-COV-2, Hong Kong (RAE – RPC). World Organisation for Animal Health. https://bit.ly/2Io5kd2